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Carta de Aída Avella a la ciudadanía de Colombia

A unos días de iniciar el proceso electoral y elegir un nuevo Congreso, debo, sinceramente, y antes que cualquier cosa, agradecer a la Unión Patriótica por la candidatura al Senado y por permitirme llevar adelante una maratónica campaña a nombre de la Unión Patriótica en la lista de la decencia.



Los agites que anteceden a la campaña electoral y los intentos de encontrar el mejor camino para que los colombianos y colombianas elijan a la mejor gente al Congreso, se dio en la confección de una lista que tiene nombres de mujeres y hombres impolutos, honrados y con una capacidad de trabajo probada en lo social. Compartir giras, manifestaciones, paneles y entrevistas con ellos ha hecho que cualifiquemos la propuesta Decentes.

Recorrimos todo el país. Hubiéramos querido ir a más municipios, corregimientos y ciudades capitales en donde reclamaron nuestra presencia, pero teníamos que hacer una agenda para aprovechar el poco tiempo de campaña y cubrir el máximo del territorio.

Lo que vimos

En estos últimos meses nos encontramos con una Colombia indignada por el trato que recibe de una clase política tradicional corrupta, descompuesta y sin escrúpulos por mantener su poder. Encontramos regiones en donde la mafia es la autoridad, republiquetas del hampa y el paramilitarismo o la politiquería local, un país apetecido por las multinacionales de extracción de recursos mineros, expertos en abrir socavones y destruir la vida.

Vimos una Colombia que reclama ideas de cambio pero víctima de una estrategia de miedo y mentiras, con polarizaciones absurdas, como aquella en la que se dice que Colombia será “otra Venezuela de expropiaciones” en caso que la propuesta política Decentes y el candidato de la Colombia Humana, Gustavo Petro, sean mayoría en el Congreso y elegido presidente, respectivamente. Eso es infame.

La justicia social

En este recorrido por Colombia ratificamos que a los únicos que les va bien en el país es a las 150 familias más ricas de Colombia, que los 50 millones de colombianos tienen derecho a la propiedad privada y no solo esas privilegiadas familias, que existen campesinos sin pensión, víctimas del conflicto sin reparar, y trabajadores y trabajadoras de Colombia que hacen maravillas con su salario mínimo o sobreviven de la economía informal y del diario vivir.

Ya sabíamos que a los colombianos les expropiaron el derecho a la vida dejándolos a merced del afán mercantil de las EPS. Preguntamos en la gira si alguien estaba contento con su EPS y nadie levantó la mano, porque saben que son víctimas de un sistema cuyo fin único es obtener réditos económicos a costa de la enfermedad.

Expropiaron a los colombianos de la posibilidad de tener una vejez digna y les negaron a los viejos, amas de casa, vendedores ambulantes y las gentes humildes tener una pensión. A ellos, que han trabajado toda la vida, de sol a sol, los vamos incluir en el sistema pensional con una especie de bono que le permita asegurar tres platos de comida caliente al día y un techo para resguardarse.

Las propuestas

Y nos preguntan de dónde vamos a sacar la plata para financiar, pues muy fácil, vamos a recuperar los dineros públicos de las manos privadas, vamos a reincorporar al Estado esas funciones delegadas que parecen regalos, hablo de las notarías, las curadurías, cámaras de comercio y hasta los peajes de Colombia. Así como redireccionar los recursos del sector defensa del presupuesto nacional a los programas sociales bandera de cualquier país decente. Propusimos por todo el país que el Hospital Militar se convirtiera en el hospital de la paz y atendiera a las poblaciones más vulnerables del país.

Propusimos acabar con el sistema de salud por intermediación, el de las EPS, y que hiciéramos tránsito a un sistema de aseguramiento público sin intermediación con enfoque preventivo y absolutamente universal como lo tienen en España, Canadá y Suiza.

Propusimos iniciar toda una legislación por la protección del ambiente y en especial por el agua, sin ella no hay vida y sin vida no hay ningún derecho. Nos comprometimos a presentar una iniciativa legislativa que convierta el agua en una política de Estado y con una serie de programas que brinden la protección adecuada del recurso; minería sí, pero sin que esta afecte las fuentes de agua. Así como también seremos parte de la bancada defensora del medio ambiente y propondremos una serie de iniciativas para adaptar el cambio climático al país.

Y sí que fuimos testigos de cómo en las regiones hacen maromas para robarse todo el patrimonio público. Prefieren robarse los recursos de la salud y la educación para hacerse multimillonarios en sus periodos como alcaldes, senadores, gobernadores o concejales.

Los tres poderes del Estado son una cloaca de corrupción. Ser magistrado en el país ya se volvió una indignidad, pues ganan 30 millones de pesos para cada semana pasar una excusa médica por estrés, como el magistrado Malo de la Corte Suprema de Justicia, como lo denuncian medios de comunicación. Denunciamos la corrupción en Montería en donde un barrio llamado, El Recreo, debería ser considerado “barrio por cárcel” pues allí habitan todas las familias que han tenido que ver con los escándalos de corrupción del último tiempo: Odebrecht, cartel de la Toga, Reficar y un largo etcétera.

Compromisos

Cuenten con nosotros en el parlamento para luchar contra la corrupción. La Unión Patriótica fue gobierno en muchas regiones del país y tiene la autoridad moral para combatir el flagelo que corrompe a todos los partidos políticos de Colombia.

Pero la Colombia que quiere avanzar a un país decente, las gentes que recibían nuestra propuesta nos manifestaron que estaban hasta el cansancio de los “ñoñitos”, de los “kikitos”, de los Vargas, de los Uribe, de los Santos, y de todos los que hasta ahora han gobernado. Es el momento propicio para unas ideas de cambio que proponen los Decentes y Colombia Humana en las plazas públicas, de cara a la ciudadanía. Se puede.

Agradecimientos

Quiero agradecer al equipo de trabajo que recorrió el país conmigo, a la Junta Nacional de la UP, al Partido Comunista Colombiano a los simpatizantes de las causas sociales que se acercaron a la campaña a entregar sus valiosos esfuerzos.

Pero también a los que desde las ciudades y regiones alientan la campaña con reuniones y jornadas de propaganda de nuestra propuesta. Quiero agradecer a la prensa regional y nacional por las veces que nos buscaron para recoger nuestra opinión. No pagamos por entrevistas. Y quiero agradecer las muestras de cariño que recibí en todo el país, excepto por un episodio de algunos fanáticos que no tienen la estatura moral para que se roben nuestra atención.

Gracias a la gente, que tanto en los aeropuertos como en las plazas de mercado, restaurantes sencillos y lugares comunes, nos brindaron su apoyo y su compromiso para votar Decentes número 5.

Vamos a multiplicar el esfuerzo en las registradurías locales y puntos de votación con el fin de vigilar nuestros votos, vamos a multiplicar el apoyo llevando a votar a nuestros amigos, familiares y vecinos que le darán un mensaje político al país, eligiendo una bancada decente. Es muy importante pedir la tarjeta amarilla de la consulta para votar por Gustavo Petro Urrego, a quien le agradezco el compromiso con la lista Decentes, fue muy grato compartir tarima contigo.

A votar el domingo y a recuperar la curul de la Unión Patriótica en el Senado de la República.

Gráfica.- Aída Avella y Gustavo Petro en la localidad de Kennedy. Foto Gabriel Pérez.

@AidaAvellaE

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