Nacional
Typography

La reunión de hoy del llamado Grupo de Lima, conformado el año pasado con el único objetivo de derrocar al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, produjo una declaración vergonzosa e indigna.



Con la participación vía teleconferencia del señor Mike Pompeo, Secretario de Estado de Estados Unidos, se acordó desconocer el gobierno de Nicolás Maduro e incentivar las sanciones y las presiones de todo tipo para que este sea derrocado.

Hay que destacar la postura digna del nuevo gobierno de México, que, por medio de su representante se negó a firmar la declaración y expresó: "México continuará promoviendo la cooperación internacional, el respeto a la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de controversias y el respeto".

Mike Pompeo, que ahora pretende defender la democracia en Venezuela, es un empresario de las armas y del sector petrolero. Fue director de la CIA y pertenece al Tea Party, la extrema derecha conservadora y neoliberal de Estados Unidos. Es el vocero en política exterior del gobierno de Trump, que en dos años ha puesto la agenda del fascismo, el racismo, la xenofobia, la violencia y el tráfico de armas a la orden del día, sin el menor respeto por la legalidad internacional ni por los derechos humanos fundamentales.

Pero en este proceso de promover un golpe de Estado contra Venezuela también se destaca nuestro presidente títere Iván Duque. Rompiendo todo récord de servilismo y lambonería, en un país que históricamente ha sido incondicional de Estados Unidos, recibió el miércoles pasado a Pompeo en Cartagena, con un estrecho abrazo, para preparar la agenda contra Venezuela y escuchar las órdenes en cuanto a la lucha contra el narcotráfico. Nada sobre el cumplimiento de los acuerdos de paz ni sobre el escandaloso asesinato de líderes sociales en Colombia.

Para completar la vergüenza, Duque le agradeció al gringo el supuesto papel de los padres fundadores en la independencia de estas tierras. ¡Qué ignorancia y desfachatez!

En este año del bicentenario de la independencia, tenemos que aprender de verdaderos héroes, como el General Alexander Pétion, Presidente de Haití, quien en 1815 le brindó todo el apoyo, moral, político y económico, a Simón Bolívar para que emprendiera la campaña libertadora en el continente, pidiendo solo a cambio la liberación de los esclavos.

Gráfica.  Grupo de Lima. foto oficial

Renovación Magisterial