Salud
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Dos grandes formas de enfrentar el Covid-19 se enfrentan en el mundo: Una defiende el Derecho a la Vida y la otra el "sagrado" derecho a la propiedad privada y la economía empresarial.



La primera, la defensa de la Vida humana, la puso en evidencia la República Popular China, el primer país que tuvo que enfrentar al Coronavirus, cuando construyó 16 nuevos hospitales en Wuhan para atender a los enfermos, dos de ellos en sólo 10 días, cada uno con capacidad para 1.000 personas, y ordenó la cuarentena, que detuvo el comercio, los viajes y la producción industrial en forma casi total, garantizando que solo una persona por familia saliera cada 3 dias, para comprar alimentos, exigiendo el uso de tapabocas al salir a la calle, convocando el apoyo de cerca de 10.000  voluntarios a quienes se suministró ropa adecuada para realizar diversas actividades.

Masiva y conscientemente la población asumió el reto, no hubo hambre, no hubo saqueos, no hubo protestas y por el contrario los colombianos que se comunicaron desde allí expresaban repetidamente su agradecimiento al Gobierno Chino.

China no escatimó recursos económicos para atender los enfermos en la mejor forma posible, dejando de lado la producción económica.

De igual manera el Gobierno Venezolano, a pesar de las condiciones adversas implementadas por el bloqueo criminal del imperialismo norteamericano, rápidamente tomó medidas radicales para  enfrentar la pandemia, y desde el 16 de marzo inició la cuarentena colectiva en Caracas y 6 estados, y el 17 se aplicó en todo el país.

La cuarentena exceptuó la cadena de distribución de alimentos y servicios de salud, de seguridad policial y militar, así como el sistema de transporte “con la obligatoriedad absoluta de exigir la protección del tapabocas” a quien saliera a la calle.

Los alimentos se garantizan por medio de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), comités de distribución de alimentos, promovidos por el gobierno Venezolano, en los cuales las propias comunidades abastecen y distribuyen los alimentos prioritarios a través de una modalidad de entrega de productos casa por casa.

En contraste, la segunda forma de "enfrentar" la pandemia es colocar en primer lugar la economía, el afán de mantener y aumentar las riquezas de los empresarios capitalistas, de los dueños de los bancos y las grandes empresas y comercios, que se evidencia en los pronunciamientos y falta de medidas frente a la pandemia por parte del presidente del imperio, Donald Trump, en EEUU.

Para la burguesía imperialista, la producción económica es lo primero y la salud y vida de las personas es secundaria.

Por ello el Vicegobernador de Texas, basado en que la mayoría de muertes por Covid-19 se presenta en personas mayores de edad, ha planteado que los “abuelos deberían sacrificarse por EEUU”. Deben aceptar morir a cambio de mantener a EEUU tal y como es.

Y afirma: “Creo que hay muchos más abuelos que se sienten como yo”, “No podemos perder el país. Estamos asistiendo a un colapso económico”... “Volvamos a trabajar, a vivir, seamos inteligentes. Y los que tenemos más de 70 años, ya nos cuidaremos, pero no sacrifiquéis el país, no lo hagáis, no sacrifiquéis el gran sueño americano”.

Su postura va en la misma línea de Trump que el lunes pasado dijo: “no podemos dejar que el remedio sea peor que la enfermedad” y comparó el coronavirus con los accidentes de tráfico: “No porque ocurran, decimos a la gente que no conduzca”.

La burguesía imperialista ha hecho un cálculo criminal, inhumano y antiético:

Si la población de EEUU es de unos 320 millones de personas y se permite que todos los norteamericanos se contagien, por lo menos el 80% de ellos sobrevivirá, es decir 256 millones, y la mayoría de ellos seguirán trabajado para producir riquezas para los dueños del capital y del poder político.

La vida del otro 20%, que enfermará gravemente, no tiene para ellos ninguna importancia, suponiendo que la mitad de ellos mueran (unos 32 millones de personas), simplemente serán enterrados, y la economía norteamericana continuará dominando el mundo.

Eso explica la negativa de Trump a decretar una cuarentena, y su desprecio a las recomendaciones médicas y científicas, inventando sus propias teorías como que el virus desaparecerá “milagrosamente” cuando pasé el frío y llegue el calor.

Esta macabra postura explica que EEUU no se ofrece a ayudar a ningún país del mundo... Es la filosofía de “sálvese quien pueda” y por ello hacen oídos sordos a las peticiones de levantar el bloqueo a Irán, Cuba y Venezuela para enfrentar el Covid-19, ya que para ellos ojalá toda la población de estos países muriera, ello les permitiría apropiarse de sus recursos económicos, a nombre de imponerles su “democracia” y su “libertad”.

De otro lado, dando ejemplo al mundo de humanismo y Solidaridad, Cuba, un pequeño país bloqueado por EEUU hace casi 60 años, ha enviado ayuda y un “ejército de batas blancas” para luchar contra la muerte en Italia y otros países, y a este propósito se han sumado la República Popular China y Rusia.

En Colombia la postura de privilegiar la economía, hablando simultáneamente y demagógicamente de “cuidar a nuestros ancianos” fue asumida por Iván Duque.

Al igual que Trump y Bolsonaro, inicialmente los funcionarios del régimen Duque/Uribe dijeron que se trataba de una “simple gripa” y Duque afirmó que Colombia estaba “completamente preparada”, negándose a tomar medidas serias para disminuir la llegada de personas infectadas, por cuanto su prioridad eran los grandes empresarios (y en particular a los dueños de Avianca), permitiendo que llegaran aviones de Europa y EEUU con cientos de personas asintomáticas, que trajeron y diseminaron el virus.

La presión de los Gobernadores departamentales, quienes ordenaron “toques de queda” y “confinamiento”, y de los Alcaldes y en particular el liderazgo de la Alcaldesa de Bogotá, Claudia López, le obligaron a pedir “coordinación” y tardíamente, a partir del 25 de marzo, (ocho días después de Venezuela), ordenó el inicio de una Cuarentena, sin ninguna planificación seria, sin  garantías de protección para la población carcelaria, ni de alimentación para los millones de personas que viven del "rebusque" diario y la economía informal, y sin garantizar elementos de bioseguridad para el personal hospitalario, ni garantizar infraestructura adecuada, ni suficiente personal capacitado para afrontar la pandemia.

Como era lógico Duque expidió el Decreto 444 encaminado en lo fundamental a financiar al sector bancario y la empresa privada, el cual ha sido rechazado con firmeza no solo por el Gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, y la Alcaldesa de Bogotá, Claudia López, sino por más de 100 congresistas.

Las dos grandes formas de enfrentar el Covid-19 expresan la contradicción entre la Vida y la Muerte, entre la defensa de los más elevado Valores Humanos y la defensa de la economía y el dinero, entre el Socialismo y el salvaje Capitalismo.

Fuentes:
http://www.cubadebate.cu/noticias/2020/03/24/francia-realiza-primeras-pruebas-clinicas-de-una-vacuna-contra-el-nuevo-coronavirus/#anexo-1341195
https://pacocol.org/index.php/noticias/internacional/11134-venezuela-declara-cuarentena-colectiva-y-pide-a-colombia-union-contra-covid-19
https://www.clarin.com/internacional/coronavirus-cientificos-contradicen-donald-trump-dicen-covid-19-desaparece-climas-calidos_0_jJpxoulzV.html
https://www.semana.com/mundo/articulo/coronavirus-donald-trump-se-niega-a-decretar-la-cuarentena-en-estados-unidos/658904