Sindicalismo
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Reciban un saludo afectuoso del Comité Ejecutivo Nacional de FENALTRASE.



Mientras el Pueblo colombiano se halla obligatoriamente confinado y socialmente aislado en sus respectivos lugares de vivienda, como estrategia defensiva para mitigar el veloz avance de la pandemia por COVID-19, la avaricia e indolencia de las clases dominantes representadas por el gobierno nacional, sigue unilateral, autoritaria y arbitrariamente, apropiada de una insoportable soberbia dictatorial presidencialista, sacando provecho a las facultades extraordinarias, para expedir normas de carácter excepcional, por fuera de los controles políticos, de los restantes poderes constitucionales (legislativo y Judicial).

Dictadura presidencial

A espaldas de la sociedad civil, violando el principio constitucional de la democracia participativa y desatendiendo el dramático impacto que se presagia ante la inminencia de una calamitosa recesión económica, que indefectiblemente, perturbará al mundo del trabajo, tanto en el sector urbano como rural, el presidente y su sanedrín ministerial a puerta cerrada, deciden y expiden medidas temporales, con aroma a permanentes, resistiéndose siquiera a convocar a sesiones extraordinarias del Consejo Permanente de Políticas Laborales y Salariales.

Desconocen a las organizaciones sindicales confederales, voceras de los trabajadores, soslayando de paso la inocultable realidad socio laboral de un 13% de desempleo galopante sumada al 72% de Población Económicamente Activa, eufemísticamente registrada como “informales laborales y/o por cuenta propia”, pero que efectivamente son desempleados, que en su conjunto compendian una cifra que sobrepasa 20 millones de colombianos, dedicados al “rebusque diario” y quienes hoy deben elegir, entre morir como víctimas de la pandemia, o morir de hambre al negárseles la calle como su opción laboral, o morir por el abandono estatal, ya que la corrupción hace nuevamente gala de su repugnante perversión, al convertir en nuevo negocio para su lucro, la desgracia de los más pobres y vulnerables del país.

Asalto al bolsillo de los trabajadores

Ante el apresuramiento y sensibilidad de algunas (os) compañeras (os), que proponían adelantar aportes voluntarios por nómina, lo habíamos advertido en el comunicado 06 de marzo 26 de 2020:

“El gobierno de Duque y los gremios empresariales, aprovechan la ocasión para adelantar el plan piloto de lo que será en la etapa post pandemia la reforma laboral anunciada: Flexibilización y tercerización laboral, Supresión de cargos, Liquidación y privatización, Segregación de trabajadores por grupos etéreos, unos en las entidades, otros desde sus domicilios, mediante modalidades de trabajo a distancia o teletrabajo, y muchos más a través de contratos por horas. La mayoría por debajo del salario mínimo de hoy.

Los puntos pactados en negociaciones colectivas, podrán ser postergados ante las “pérdidas de los empleadores y patrones”, resultado de la pandemia.

La protección a la acumulación y concentración de capital, será la línea del gobierno nacional. Las ofertas de reducción salarial, descuentos y contribuciones por deducción directa de nómina, son realidad en varios

Países de la región y del continente”.

En consecuencia y denominados como “Contribución solidaria de funcionarios del Estado y contratistas”, actualmente se decretan impuestos transitorios a las nóminas de servidores públicos de entidades del orden nacional, territorial, empresas descentralizadas y Empresas Industriales y Comerciales del Estado, para financiar los programas de emergencia social y económica del coronavirus, que son responsabilidad del Estado y del gobierno nacional actual, que pretende eludir.

Derecho a la vida vs avaricia capitalista

La obligada parálisis de explotación regular e intensiva de la mano de obra y extracción de la plusvalía, tiene al borde de un ataque de nervios al Consejo Gremial, que en contra de las advertencias médicas científicas, pone de conserje al presidente Duque, para que impulse la campaña mediática de “aislamiento inteligente” y “recuperación de la producción”, preparando el escenario para el 27 de abril, que finaliza el segundo periodo de cuarentena y expedir normas de retorno a la normalidad progresiva de la vida laboral.

Esa avaricia capitalista pone en grave riesgo la vida de todos los trabajadores del sector público y privado de Colombia, como de los desempleados, en las áreas urbanas y rurales del país.

Ejemplo fehaciente, son los Trabajadores de la salud, declarados como como héroes, sin bioseguridad, sin elementos de trabajo, sin vinculaciones laborales, sin salarios decentes, sin derecho a la vida, condenados a la pena capital por el decreto 538, que ha creado el servicio médico obligatorio, enviándolos al campo de batalla contra el CPVID -19, sin ninguna garantía.

Para ello, el aparato masivo desinformativo al servicio de empresarios y gobierno, manipula las estadísticas de contagiados, pacientes en tratamiento, víctimas y grupos etáreos, prefabricando un escenario de “confianza social”, a fin de convencer a la opinión del exitoso y progresivo control de la pandemia en Colombia, gracias a la gestión gubernamental.

Denunciamos y rechazamos

1. El Comité Ejecutivo Nacional de FENALTRASE, rechaza todo éste paquetazo de medidas contra el bolsillo de los trabajadores, que sustentan como ya se hace, la suspensión de Beneficios Convencionales, en camino del desmonte de las convenciones colectivas y acuerdos colectivos de empleados públicos, so pretexto de ser medidas urgentes para enfrentar el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, por cuanto vulneran el bloque de constitucionalidad bajo el cual se amparan los derechos de asociación y negociación colectiva en Colombia, los principios de progresividad y favorabilidad, que en su integralidad, sustentan el carácter de Contrato Colectivo de las convenciones colectivas y acuerdos colectivos de empleados públicos, erigidos como norma entre las partes que la suscribieron y que bajo los mismos principios y protocolos colectivos, determinados por el Código Sustantivo Laboral, podrían, únicamente, entre las partes firmantes, ser revisados, siempre y cuando lo fueran, para mejorar; nunca para desmejorar.

2. Que, es regla vigente del Código Sustantivo del Trabajo, artículo 28, “utilidades y pérdidas. El trabajador puede participar de las utilidades o beneficios de su empleador/patrono, pero nunca asumir sus riesgos o pérdidas”, norma flagrantemente violentada por el espíritu dictatorial presidencialista.

3. Que, la Pandemia originada por el COVID-19, causante de la declaratoria de Estado emergencia económica, social y ecológica, se define constitucionalmente como una situación de “Fuerza mayor o caso fortuito” que es “una circunstancia irresistible e imprevisible que puede impedir o afectar la realización del trabajo”, muy diferente al descanso vacacional o licencia o permiso en circunstancias de normalidad, razón por la que los empleadores o nominadores, deben abstenerse de inducir a engaño a los trabajadores, por confundir situación anormal causada por la pandemia, ya que por salubridad, puede restringir el trabajo e imponer confinamiento en el hogar, pero nunca traslapado, dizque de descanso vacacional colectivo o anticipado.

4. Que, el artículo 95.2 de la CPC, determina el “Principio De Solidaridad Social”, respondiendo con acciones humanitarias ante situaciones que pongan en peligro la vida o la salud de las personas, siendo poco humanitario recortar derechos reconocidos, aplicados y vigentes.

5. Que, ante la irresponsable amenaza que se cierne, los trabajadores al servicio del Estado, a través de sus organizaciones sindicales, deben comprender que una cosa, es estar confinados y otra quedarse callados. Estar aislados, no significa, renunciar a organizarse.

6. Que, en una coordinada y masiva estrategia política jurídica, se proceda desde lo local, territorial y nacional, a TUTELAR los derechos a la vida, la salud, al trabajo, al salario, a los derechos adquiridos, sustentando la inconstitucionalidad de todas las medidas que ahora integran el “paquetazo de duque contra el COVID-19”.

7. Que, las medidas de confinamiento obligatorio y aislamiento social, están facilitando la operatividad de los grupos paramilitares, en su criminal labor de “cacería a domicilio” de los dirigentes sociales, arropadas en el silencio cómplice de la dictadura presidencialista e impune complicidad, del Fiscal General de la Nación, que tan solo atina a pedir, mayores facultades extraordinarias, para su amigo personal.

Por lo tanto, como lo hemos orientado en comunicaciones anteriores, extendemos un llamado de alerta a las directivas de organizaciones sindicales estatales, para que redimensionemos las alternativas hacia el futuro, ajustemos, dispongamos y potenciemos mecanismos de contacto virtual, que, de cara a la actual tragedia mundial, ofrecen la alternativa de un relacionamiento distinto y alterno al presencial, por medio digital, virtual y en red.

Precisamente la oportunidad del confinamiento y aislamiento social, es un laboratorio tecnológico de democracia participativa, para avanzar entre otras tareas, en la reforma de estatutos sindicales, consagrando la participación virtual de afiliados, asambleas en red virtual, sesión de juntas directivas, como alternativas políticas organizativas.

¡A luchar, a parar!

A través de estos mecanismos en red, virtuales, democráticos y participativos, que se sustentan en la autonomía sindical e independencia de clase, instamos a las directivas de nuestra central sindical CUT, del Comando Nacional Unitario, del Comando Nacional de PARO, a promover la convocatoria de continuidad del Paro Nacional 21N, para que a través de la iniciativa de un Paro Nacional Estatal, se responda sectorialmente a la intención del gobierno y empresarios, de obligar al retorno de los

trabajadores a sus sitios de trabajo el 28 de abril, sin condiciones de bioseguridad y salud ocupacional, defendiendo el confinamiento y aislamiento social como única vacuna contra el COVID-19, por el derecho a la vida y la salud, personal, familiar, laboral y social de todos los colombianos.

Si antes de la pandemia, el debate político ideológico era por equilibrar las condiciones objetivas y subjetivas, en la actualidad la realidad supera esa retórica.

Por el Comité Ejecutivo Nacional de FENALTRASE

Williams Reyes Morales
Presidente Nacional
Comunicado 07
Bogotá, D.C., abril 12 de 2020