Solidaridad
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El IV Encuentro Nacional de Cubanos Residentes en Estados Unidos representó una oportunidad ideal para que sus casi 130 participantes rechazaran la posición del presidente norteamericano, Donald Trump, sobre la isla caribeña.



Los asistentes a la reunión, celebrada el pasado 28 de octubre en la Universidad Howard, de Washington, repudiaron los anuncios del mandatario sobre su país de origen, el 16 de junio.

Ese día, el gobernante republicano dio un discurso y firmó en la ciudad de Miami, Florida, el llamado Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los EE.UU hacia Cuba.

Dicho documento restringe los viajes de los norteamericanos al país antillano a partir de barreras burocráticas, y elimina las visitas educativas a título individual.

También prohíbe las transacciones económicas, comerciales y financieras entre compañías estadounidenses y empresas cubanas vinculadas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias y los servicios de inteligencia y seguridad.

Y se imponen trabas adicionales a las ya muy restringidas oportunidades que el sector empresarial estadounidense tiene para comerciar e invertir en Cuba.

Trump estuvo rodeado en Miami por personas que no representan el sentir de la mayoría de los cubanoamericanos, ni de los ciudadanos estadounidenses que abogan por mejores vínculos con la mayor de las Antillas, afirmaron los protagonistas de dicha cita, procedentes de 17 estados y el Distrito de Columbia.

Decidieron promover en los concejos de ciudades y legislaturas locales pronunciamientos a favor de la normalización de las relaciones bilaterales, la eliminación del bloqueo impuesto por Washington durante más de 55 años, y la libertad de viajes.

Reconocieron la importancia de movilizar a otros ciudadanos, organizaciones no gubernamentales, empresarios y universidades para apoyar los proyectos de ley que se discuten en el Congreso en aras de mejorar los lazos con Cuba.

Además, rechazaron la reciente disminución de personal diplomático en ambas capitales, a partir de una determinación de Washington tras el reporte de incidentes de salud de funcionarios norteamericanos en La Habana.

Expusieron que ese paso tiene efecto particular sobre el área consular pues atenta directamente contra los servicios que reciben los cubanos residentes en EE.UU y sus familiares.

Por último, y también como parte de la declaración final del evento, propusieron efectuar en octubre de 2018 la quinta edición de este tipo de evento, realizado por primera vez hace un lustro.

Alejandro Padrón, cónsul general cubano en Washington, manifestó que tras la llegada al poder de una nueva administración a la Casa Blanca, el 20 de enero, se han mantenido los nexos entre ambos países, pero con afectaciones importantes en el camino hacia su normalización.

Sin embargo, el diplomático resaltó que la inmensa mayoría de los cubanos residentes en EE.UU está a favor del acercamiento entre las dos naciones.

A su vez, el embajador de la isla, José Ramón Cabañas, saludó a los presentes y resaltó la asistencia en la inauguración del evento del representante demócrata por Virginia Don Beyer, quien es miembro del Grupo de Trabajo sobre Cuba  en el Congreso estadounidense.

Por otra parte, el historiador de La Habana, Eusebio Leal, consideró que Cuba tiene, en la unidad de sus hijos, la prenda más valiosa para enfrentar los problemas de cualquier tipo.

En una intervención de más de media hora y aplaudida varias veces, Leal exhortó a sus compatriotas a continuar la lucha por consolidar todo aquello que se ha considerado como logro irreversible: el culto a la dignidad humana, el trabajo, la cultura y la educación.

También, recalcó, es fundamental seguir defendiendo “esa utopía por la cual hemos padecido tanto a partir de la decisión de ser libres y soberanos”.

Parafraseando a Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria cubana, el historiador apuntó que su país aspira a seguir siendo independiente para tender una mano generosa a todos los pueblos del mundo.

Sobre el valor de la Solidaridad, enfatizó que Cuba tuvo, tiene y tendrá siempre amigos en EE.UU, y abundó sobre la emigración de sus compatriotas y la estrecha relación con la defensa de las causas que defiende la mayor de las Antillas.

También recordó la labor del Héroe Nacional cubano, José Martí, fundamentalmente desde la ciudad de Nueva York, donde vivió unos 15 años (1881-1895), a favor de lograr la unidad entre sus compatriotas. Leal comentó los esfuerzos realizados para llevar a Cuba una réplica de la estatua que existe del insigne patriota en el Parque Central de la mencionada urbe.

Confirmó que esa obra, ya develada en La Habana, tendrá su inauguración oficial el próximo 28 de enero, a 165 años del nacimiento del Apóstol.

El historiador respondió además varias preguntas del auditorio, e insistió en la importancia de estar unidos e ir siempre hacia adelante, pues lo que se queda estático, opinó, perece al paso del tiempo.

Para cerrar el encuentro con broche de oro, como manifestaron algunos presentes consultados por Prensa Latina, habló el canciller de la isla, Bruno Rodríguez, quien anunció que su nación pondrá en vigor nuevas regulaciones migratorias.

Las medidas permitirán la entrada de ciudadanos que abandonaron Cuba ilegalmente, excepto para quienes salieron a través de la Base Naval norteamericana, ubicada en la oriental provincia de Guantánamo en contra de la voluntad del Pueblo y el gobierno de esta nación.

Además, se mantendrá la prohibición de ingreso al país a los nacidos allí que tengan antecedentes de vinculación con actividades terroristas, lavado de dinero, tráfico de armas y de narcóticos, hechos vinculados a la violación de la dignidad humana y perseguidos por instituciones internacionales o de otros países.

Tampoco disfrutarán de las nuevas opciones quienes hayan realizado acciones hostiles contra los fundamentos del sistema político-social establecido en la mayor de las Antillas u otros delitos similares.

Al mismo tiempo, persistirá la prohibición de regresar a Cuba a aquellos que abandonaron misiones oficiales en el exterior con el fin de emigrar.

Con las nuevas disposiciones se eliminará la habilitación de pasaportes para los viajes a la nación antillana, y se autorizará la entrada y salida de ciudadanos cubanos residentes en el exterior en embarcaciones de recreo por las marinas turísticas internacionales Hemingway, en La Habana, y Gaviota, en Varadero.

Recibidas con vítores por el auditorio, las medidas también comprenden el fin de los requisitos de avecindamiento para los hijos de cubanos nacidos en el extranjero, por lo cual los descendientes podrán obtener la ciudadanía cubana y contar con la identificación de la isla.

(*) Corresponsal de Prensa Latina en EE.UU.

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