Solidaridad
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Una amplia trayectoria de lucha acumula la Corporación José Martí, organización colombiana Solidaria con Cuba, creada en 1991 con el propósito de apoyar incondicionalmente a la Revolución Cubana.



Así lo relata el sociólogo Jorge Cáceres Cruz, uno de sus fundadores y gran activista en la lucha por la eliminación del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por el gobierno de EEUU contra la Isla caribeña desde 1962, medida unilateral recrudecida después de la desaparición del socialismo en Europa del este y de la otrora Unión Soviética.

«Nuestro grupo tomó el nombre de José Martí. Queríamos destacar el sentido de dignidad, de patriotismo, humanismo y otros valores de la obra martiana. La lucha en la solidaridad nos volcó a investigar e indagar en el legado de ese prócer cubano. Le colocamos el nombre de corporación para radicarlo con personería jurídica», expresa.

En su labor, esa organización apoyó las visitas realizadas por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a ese país sudamericano, primero para participar en la IV Cumbre Iberoamericana realizada en Cartagena de Indias, en  junio de 1994 y con posterioridad para la toma de posesión del nuevo mandatario colombiano Ernesto Samper en Bogotá en agosto de ese mismo año.

Recuerda que participaron en un encuentro con Fidel el 8 de agosto de 1994 y no imaginaron el interés suscitado por estudiantes, trabajadores de organizaciones sociales, sindicatos y otros activistas políticos. El evento estaba previsto para unas 500 personas y contabilizaron 1.500. «Al encuentro también asistieron personalidades de los partidos de derecha», afirma.

Alejandro Gómez Roa

«Cuando tuvimos casi todo organizado, entró Fidel y lo recibimos con la canción “Cuba sí, yanquis no” interpretada por el colombiano Alejandro Gómez Roa.

Disertaron varios oradores que representaban a las diferentes organizaciones políticas en el país y de otros sectores, incluso habló un senador por el Partido Conservador, aunque el auditorio lo rechazó con chiflidos y exclamaciones negativas».

La intervención del Jefe de la Revolución Cubana se refirió en esa ocasión al respeto al pensamiento ajeno, convocó a no ser sectarios e intolerantes y agradeció a los senadores colombianos su presencia en el encuentro.

Hizo un análisis sobre los sucesos ocurridos el 9 de abril de 1948 en esa nación sudamericana, conocidos en la historia como el Bogotazo, luego del asesinato del líder político Jorge Eliécer Gaitán.

«Con una memoria prodigiosa describió los sitios y los lugares donde él (Fidel) estuvo durante aquellos hechos. Nos relató lo que le tocó vivir a él en ese momento histórico de Colombia. Esa reunión duró unas tres horas, resultó muy agradable, con un silencio absoluto y una atención esmerada a cada frase pronunciada por el Comandante», recuerda Cáceres.

Señala que con posterioridad sesionó en Cartagena de Indias la XI cumbre de los No Alineados de 1995, y nuevamente las organizaciones solidarias con la Isla se movilizaron al enterarse de la presencia de Fidel en ese evento. Indica que se colocaron vallas de bienvenida al Jefe de Estado cubano.

«Nos reunimos en la cafetería de un ex boxeador, admirador de Cuba y conocido por el Bony. Recuerda una acción de unos muchachos intrépidos y audaces, que pertenecían a la otrora organización guerrillera colombiana M-19:

«Ellos, en la noche pintaron las paredes de la estación de policía con consignas alegóricas a la Revolución. Al levantarnos fuimos al quiosco del Bony a desayunar y como quedaba enfrente de la estación policial vimos aquel panorama.

«Nos llama un oficial policial, quien nos pregunta muy indignado por los autores de la pintada. Nosotros nunca le dijimos y conversamos acerca de los logros sociales de la Revolución Cubana y terminó siendo un simpatizante de nuestra causa. Al salir, el muchacho del M-19 le dice al oficial policial:

«Comandante, creo saber quiénes fueron los que le pintaron las paredes de la estación». El hombre con mucho asombro le dice con insistencia « ¿Quién?».

Y le responde: «Los mismos que arrancaron la primera pancarta que nosotros pusimos». El oficial policial cambió de color y no supo qué decir», rememora Cáceres Cruz.

Para el entrevistado, la tres visitas de Fidel a Colombia generaron mucha energía para los movimiento de solidaridad, porque se multiplicaron los grupos en el país, por lo cual se organizaron encuentros nacionales para diseñar un accionar conjunto.  A esas reuniones se va a compartir experiencias y a pensar en mayores y mejores iniciativas para el trabajo.


«En Bogotá trabajaron durante varios años alrededor de seis grupos solidarios, lo cual generó un proceso emulativo en cada uno para idear una mayor cantidad de actividades en apoyo a la Mayor de las Antillas, pero a la vez las acciones no tenían la contundencia mediática para atraer la atención. Al ocurrir la movilización del pueblo cubano por la devolución del niño Elián González a su padre Juan Miguel en el año 2000, se logró la unidad de las organizaciones solidarias, lo cual sirvió para apoyar la lucha por la liberación de Los Cinco héroes cubanos que cumplieron injustas condenas en cárceles de EEUU por combatir el terrorismo anticubano del sur de la Florida.

«Estas organizaciones colombianas amigas de la Isla dedican su quehacer a realizar foros, eventos teóricos y reuniones sobre la construcción del socialismo en Cuba y a contrarrestar las mentiras manejadas por la prensa burguesa colombiana.

«Un evento que mantuvimos por varios años, el 1ro de mayo, lo llamamos Festival de Solidaridad con Cuba con una participación de más de mil personas. En realidad era una fiesta con orquestas y artistas en vivo junto a una feria gastronómica con comidas típicas de la Isla, principalmente el plato de arroz moros y cristianos, cerdo asado y yuca con mojo.

«Alcanzamos a realizar unas 15 versiones de ese evento. Lo interrumpimos, porque las manifestaciones concluían con una gran represión por parte de la policía, por lo cual tuvimos serias dificultades para arrendar locales en la zona del centro de la ciudad», refiere.

Para el 2007, a raíz de la enfermedad de Fidel, ellos quisieron conmemorar el 28 de enero, día del natalicio de José Martí, con una misa en la catedral primada de Bogotá, pidiendo por la salud del líder cubano. Al respecto explica:

«El párroco, un ultraderechista y burgués, al darse cuenta me llamó por teléfono para decirme que la misa no se podía efectuar. Pedimos sus argumentos y me dijo que Fidel Castro no era cristiano. Yo le respondí que la misa era organizada por personas cristianas y católicas que pedían la pronta recuperación de una persona.

«Tuvimos que advertirle al párroco de la catedral que nosotros cumplimos con los requisitos exigidos para ese tipo de actividad y de no poderse efectuar armaríamos un gran escándalo por la actitud conservadora de la iglesia.

«Nos hizo buscar a un sacerdote para oficiar la misa y hablamos con el padre Javier Giraldo, un ser modesto y sencillo, que fue perseguido, amenazado y tuvo que vivir desplazado junto a los campesinos. La misa terminó siendo un evento muy bello con la orquesta filarmónica. El recinto se llenó completamente y tuvimos repercusión en los medios de prensa», añade.

Con el fallecimiento del líder cubano organizaron un grupo que viajó a Cuba para mostrar sus condolencias, y que también agradeció el papel de la Isla en la firma de los acuerdos de paz del gobierno colombiano con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, firmados en La Habana.

La Corporación José Martí, dijo, quiere viajar a Cuba el 1° de enero del 2019 para acompañar a la Revolución Cubana en sus 60 años de existencia. «En esa tarea andan enfrascados».

Fuente:
http://www.granma.cu/cuba/2018-10-11/colombianos-respaldan-a-la-revolucion-cubana-11-10-2018-17-10-08

Cuba si, yanquis no Canzoniere Internazionale