Martes, 17 Enero 2017 |
Otra payasada de la derecha opositora en Venezuela

Análisis. El “juicio político” al presidente Maduro


La torpeza de los politiqueros burgueses venezolanos, mayoría en la Asamblea Nacional, no tiene precedentes: declarar "abandono del cargo" de un presidente como Nicolás Maduro, que trabaja veinte horas diarias, los siete días de la semana, es la más increíble y desesperada decisión, que los deja en ridículo, aunque los medios áulicos en el exterior han salido, como siempre, a respaldar con su ruido semejante acto de estupidez.



Este hecho no se puede explicar sino por dos elementos: la ya típica mediocridad política que caracteriza a la oligarquía antichavista y el cumplimiento de una orden exógena para, a través de una medida descabellada como la suscitada, generar una situación de caos y violencia en el hermano país, que ambiente la intervención extranjera.


Es una payasada más de la corrupta derecha opositora que la condena a ir fracaso tras fracaso: por esa vía jamás podrán derrocar al Presidente constitucional.


Además, porque, como lo ha dictaminado en múltiples ocasiones el Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, la Asamblea Nacional (órgano legislativo) no tiene potestad para destituir al Jefe del Estado.


Y mucho menos una entidad que está declarada en desacato por posesionar a tres diputados elegidos ilegalmente en el Estado Amazonas, y cuyos actos y decisiones, por lo tanto, son írritos (nulos, inválidos).


La oposición de derecha en Venezuela vuelve a demostrar, por enésima vez, que está perdida.


El pueblo venezolano, con las bases chavistas en primera línea, tiene la palabra.


Martes 10 de enero de 2016.


Gráfica pie de foto.- El diputado opositor Julio Borges


Por: Manuel Humberto Restrepo D.
Publicación: Lunes, 16 Enero 2017 04:46

Por esas cosas de cómo anda el mundo, -esto es un tópico que se dice para tratar de explicar lo inexplicable-, cada tanto se da que requisito indispensable para obtener el premio Nobel de la Paz, pareciera ser tener las manos tintas en sangre. En sangre inocente valga la precisión. Isaac Rabin, Shimon Peres, Henry Kissinger, Frederik de Klerk, Mijael Gorbachow y Barak Obama son patética y abrumadora prueba de ello.

Por: Luz Marina López Espinosa
Publicación: Viernes, 13 Enero 2017 02:01