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En palabras del biólogo chileno Humberto Maturana, la democracia en una sociedad requiere de dos elementos, de un lado la honestidad, que cada ciudadanos sea honesto o se comporte honestamente y de otro lado el respeto, es decir responder ante el valor del otro.



En el caso del uribismo los dos elementos se incumplen, de un lado por su amplia estructura y disposición para crear y distribuir información falsa, y de otro su obsesión por destruir el valor de sus contrarios.

Rompiendo uno de los elementos clave de la democracia como la inclusión, el uribismo se caracteriza por el ataque al resto de la sociedad incluso invitando al exterminio y el asesinato.

El fascismo y la destrucción del valor de las personas

El filólogo Víctor Klemperer en su documento “La lengua del tercer Reich”, narra a manera de testigo la forma metódica utilizada por el nazismo para destruir poco a poco el valor de quienes consideró enemigos ante la sociedad.

La idea, narra Klemperer, fue construir una estructura lingüística que les permitiera eliminar judíos y minorías aislándolos de la sociedad, provocando su rechazo y por ultimo justificando su exterminio.

El Holocausto comenzó en el lenguaje

Uno de los grandes aprendizajes del proceso de exterminio judío por parte del nacismo en Alemania fue precisamente la preparación, la ambientación del mismo mediante el meticuloso desarrollo de cambios en el lenguaje para que la sociedad alemana se fuese acostumbrando poco a poco a lo que sucedería.

Buscar que la sociedad lo identifique como enemigo      

Parte del ejercicio o la estrategia en el nazismo consistió en separar a quienes consideraban sus enemigos de la sociedad.

Ello lo hizo a través de una amplia campaña de propaganda con información falsa mostrado que Alemania corría un gran riesgo ante la inminente llegada del comunismo, cuyo ingreso se realizaría a partir de los judíos, los profesores, los periodistas y otras minorías como los gitanos.

Para dividir a la sociedad alemana se ejecutó entonces un plan basado en discursos de odio, de repulsión y de rechazo hacia estas partes de la población para poder justificar su captura y posterior asesinato. La clave fue mostrarlos como enemigos del país y una amenaza para la seguridad de cada alemán.

¿Pero cómo hacer que el pueblo alemán empezará a odiar al que ayer era su vecino? ¿Al que ayer era un padre de familia con el que se saludaba en las mañanas o con el que se encontraba en el trabajo?

Cómo lograr construir odio hacia los profesores de las universidades o hacia el tendero o el panadero que saludaban a diario?

Cuenta Klemperer en su documento, que la construcción de odio en la sociedad alemana por parte del fascismo comenzó buscando la fractura del tejido social a partir de la construcción de nuevas palabras, que caracterizaran a sus enemigos, que los “etiquetaran” para poder enfocar hacia ellos el rechazo de la sociedad.

Con la construcción de estos nuevos apelativos los nazis lograron comenzar a aislar de la sociedad a los grupos que identificaron como enemigos para al estar separados de la sociedad poder hacerlos blanco de sus ataques.

Dichos apelativos, claro, eran términos peyorativos con los cuales etiquetaban a las personas miembros de las poblaciones que serían atacadas.

La construcción de estas etiquetas, de estos apelativos peyorativos buscó desde un primer momento destruir la estructura de valor de dichas personas ante la sociedad, buscando despreciar o menos-preciar a los objetivos de su ataque. Etiquetas que construye el uribismo contra la ciudadanía.

Insultos
Los trabajos de Freud y Lacan en psicoanálisis se refieren al odio como una pasión fundamentada en la ignorancia y en el miedo.

Desde esta perspectiva, caudillos como Hitler lo que hicieron fue enfocarse en población ignorante en quienes fuese sencillo infundir miedo, hablándoles de los peligros del comunismo y del riego que representaban los judíos, los gitanos, las minorías raciales e incluso los académicos, para la estabilidad y el resurgimiento de Alemania.

Con estos detonantes en la masa bastó ser reiterativo en la estrategia de propaganda de Goebbles para destruir el valor de las personas señaladas como enemigas de Alemania ante la sociedad.

De esta manera, pasar de las etiquetas peyorativas a los insultos y ataques verbales contra los grupos sociales señalados por el fascismo fue un paso fácil a seguir.

La predilección por insultar mujeres

Dentro de las revisiones a redes como Twitter es frecuente encontrar quejas de mujeres por el acoso vulgar de seguidores del uribismo, basado en insultos, comentarios morbosos y deseos pro que les sean practicados vejámenes.

Cabe resaltar en este punto los informes sobre comisiones de la verdad y organizaciones de víctimas en donde los grupos paramilitares en Colombia, seguidores ideológicos del uribismo, fueron precisamente los que realizaron prácticas más inhumanas contra población civil femenina.

Calumnia, injuria y difamación.

Una de las prácticas más reconocidas en el uribismo es la calumnia, ello se debe a que cruza dos ejes fundamentales de su estrategia, de un lado la construcción de información falsa y de otro la organización de campañas de desprestigio.

Estas dos prácticas comunes en este movimiento reiteran su postura abiertamente antidemocrática dado que demuestran en la práctica su aversión a la honestidad y al respeto por la ciudadanía.

De lejos el sector más atacado con mensajes calumniosos es la justicia.

Indudablemente uno de los sectores más atacados por calumnias y en general campañas de desprestigio organizadas por el uribismo es la justicia.

Y no es de extrañar dado que sus seguidores son permanentemente imputados y hallados culpables por todo tipo de delitos, de allí su declaración abierta no solo contra instituciones de justicia sino contra abogados, jueces, magistrados, testigos y en general, todo aquello que deje al descubierto sus crímenes.

Calumnias contra periodistas:

Otro de los sectores más sometido a ataques dentro de los cuales apenas uno de ellos son las calumnias, es el periodismo por cuanto es a partir del cual se descubren muchas veces sus conductas antisociales o delincuenciales.

Asociar a quienes consideren debe ser atacado, con el asco o con algo repudiable.

Otra de las prácticas implementadas por el uribismo y descritas ya en el documento “La Lengua del Tercer Reich” de Víctor Klemperer es asociar a quienes se ha escogido como foco del ataque, de estar vinculados a situaciones que causen asco o que generen repudio o rechazo.

Klemperer narra en su libro que parte del ejercicio de los nazis para aislar a los judíos, para que dejaran de ser vistos como vecinos normales, fue asociarlos con el desarrollo de enfermedades.

El célebre documental “el judío errante” producido por Joseph Goebbles tuvo como fin ese efecto. Cuenta Klemperer que asociar a los judíos con enfermedades generó tal repulsión que no pudieron volver a peluquerías e incluso fueron poco a poco retirados de sus círculos sociales “para evitar contagios”.

En el caso del uribismo, uno de sus ejercicios más comunes es señalar a los focos de sus ataques de ser drogadictos o de consumir algún tipo de alucinógeno.

Invitar a atacar personas

Otra de las prácticas ilegales comunes de los seguidores del uribismo es la invitación a atacar personas por su tendencia política o por su forma de pensar.

Dicha práctica no solo está proscrita y señalada como delito en la constitución colombiana sito en tratados y acuerdos internacionales que se han ido construyendo con posterioridad al holocausto nazi.

De hecho, tanto la normatividad internacional como los acuerdos que ha suscrito Colombia al respecto buscan evitar este tipo de prácticas de organizaciones fascistas que buscan de una u otra manera la persecución o el exterminio de civiles.

Intimidación:

Las campañas de estigmatización y desprestigio así como las de atacar a quienes consideran sus contrarios se torna más cercana a los afectados con los mensajes intimidatorios dirigidos personalmente a sus redes sociales, a sus conexiones de chat a sus teléfonos o directamente en la calle.

Amenazar

A partir de las justificaciones que con alguna frecuencia Álvaro Uribe Vélez, caudillo del uribismo, esgrime para asesinar personas, sus seguidores ponen en práctica el ejercicio de amenazar. A tal punto, que es después de la calumnia, una de sus prácticas más comunes.

Las amenazas de muerte de los seguidores uribistas son prolijas contra casi toda la sociedad colombiana. Bajo la idea de que quien no es uribista es de izquierda, comunista, guerrillero o simpatizante de las Farc, casi toda la estructura social del país es atacada, intimidada o amedrentada con esta práctica.

Es así que en Colombia reciben amenazas de muerte provenientes de seguidores del uribismo toda la estructura judicial, periodistas, opositores, médicos, profesores, artistas y en general cualquier persona que consideren un obstáculo para sus fines.

Expresar deseos por el asesinato de alguien o algunos.

Una de las posturas antidemocráticas más evidentes del uribismo es la de desear que quienes se consideren sus contradictores sean asesinados.

Justificar o Alegrarse con homicidios

Otra de las evidentes expresiones del odio por parte de los seguidores del uribismo es la justificación, la alegría y muchas veces el gozo por el asesinato de quien consideren su opositor.

Entendido el odio como aquella repulsión por la existencia del otro, encontraríamos razón a este alivio tras darse a conocer asesinatos de personas que para la sociedad colombiana representan muchas veces los valores o el arraigo familiar íntimo.

Si tuviésemos que sacar conclusiones sobre lo que expresan los seguidores del uribismo podríamos decir entre otras cosas que individuos de prácticamente todos los sectores de la sociedad colombiana han recibido amenazas de muerte por parte de seguidores de este movimiento.

Se hace evidente también que el uribismo ideológicamente no es un movimiento democrático dado que está fundamentado en el engaño y en el exterminio de quien consideren su opositor.

Además, curiosamente, los seguidores del uribismo viven el eufemismo desde su ideología, no deja de sorprender que las cuentas que invitan al asesinato y festejan los homicidios se refieren a sí mismos en sus perfiles como “demócratas” “cristianos” o tener en su máxima acepción a “Dios”.

Numéricamente podemos decir que el género que más atacan los uribistas es a las mujeres y que definitivamente el sector de la sociedad más atacado por el uribismo es la justicia.

Para terminar, también es particular que las cuentas uribistas insisten en la divulgación falsa así ya se haya demostrado que lo es, y que incluso sus seguidores hayan sido condenados por sus actos o en su defecto, el Estado haya sido condenado por actuar bajo la toma de decisiones de personas con dicha ideología.

23 de septiembre de 2020

Tomado de cuartodehora.com