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Con la presencia de 32 compañeros (as) integrantes del Comité Nacional de Paro (CNP), nos reunimos en la fecha, para analizar la situación política nacional del país, evaluar la preparación del Paro Nacional del 21 de octubre, apoyar y participar de la presencia de la minga indígena y comunitaria del suroccidente colombiano que hará presencia en Bogotá el 19 de octubre y llegamos a las siguientes conclusiones:

 

1.- Mantener nuestro rechazo y condena a la actitud prepotente, antidemocrática y de corte fascista del gobierno de Iván Duque y exigirle atender a la minga indígena y comunitaria, e iniciar negociación del pliego nacional de emergencia presentado por el Comité Nacional de Paro (CNP). Exigir garantías y respeto a las movilizaciones de la minga y las que desarrollaremos en desarrollo del paro Nacional del 21 de octubre en todo el país.    

2.- Resaltar y seguir estimulando el espíritu unitario y de compromiso como se viene trabajando en todo el país con las tareas preparatorias y de fortalecimiento de la movilización social del paro nacional del 21 de octubre, y acciones de noviembre para conmemorar un año del glorioso y combativo paro del 21 de noviembre del año pasado.

3.- En Bogotá una vez lleguen los compañeros de la minga indígena y comunitaria el 19 de octubre, acompañaremos todas las acciones de movilización y culturales que se programen entre ellos y nosotros. Haremos información de las actividades que se programen.  

4.- En todo el país, nuestras concentraciones y movilizaciones para llegar al punto de concentración general en cada ciudad capital y demás poblaciones las haremos masivas, coloridas con nuestras banderas y pasacalles, grupos artísticos y con las medidas de bioseguridad y de manera pacífica y democrática. Buscaremos estrategias para no dejarnos provocar y tampoco permitir que sean reprimidas por la violencia policial.  

5.- En los actos políticos, sociales y culturales que desarrollemos el 21 de octubre, se leerá la proclama acordada por el CNP y democráticamente lograr las intervenciones de las organizaciones sociales participantes.

6.- En los días que restan para el 21 de octubre debemos impulsar campañas de propaganda con volantes, afiches, programas radiales y de TV. Reproducir el comunicado que, en los diarios El Tiempo y El Espectador del domingo 18 de octubre, publicamos con la cooperación de Fecode.  

7.- Esta reunión se desarrolló con el más alto espíritu unitario, situación que debemos desarrollar en todas las regiones y sectores sociales porque vienen muchas batallas de lucha para derrotar las políticas neoliberales y de corte fascista del actual presidente de la República quien está recurriendo a rebuscados y falsos argumentos para detener y golpear la luchas de los trabajadores y sectores sociales y populares.

Acordamos reunirnos como CNP al día siguiente del Paro Nacional del 21 de octubre a las 9 a.m. para evaluar nuestro paro y actuar de manera urgente si hay atropellos contra el Pueblo. Esperamos que de igual manera lo hagan los comités departamentales y municipales de paro.  

8.- Recibimos con beneplácito el informe de una comisión nuestra que se reunió con la dirigencia de la minga, y la comisión que se reunió hoy con la delegación de la alcaldía de Bogotá para acordar unas medidas para atender la minga indígena y comunitaria y garantías para el Paro y actividades del 21 de octubre.  

Recomendamos también propiciar estas reuniones en cada región.

¡A PARAR PARA AVANZAR...VIVA EL PARO NACIONAL!
¡VIVAN LAS JUSTAS Y UNITARIAS LUCHAS DEL PUEBLO COLOMBIANO!
¡VIVA LA MINGA INDÍGENA Y COMUNITARIA DEL SUROCCIDENTE COLOMBIANO!

(*) Comité Nacional De Paro (CNP)

Bogotá, octubre 16 de 2020
 
Adendum:
Berenice Bedoya Pérez, representante legal de la Alianza Social Independiente (ASI), con el título “Marcha la minga por la esperanza” señala:

La minga en su significado ancestral encierra un noble sentido político porque se sustenta en la promoción y defensa de lo común.

En las comunidades indígenas, es la reunión de los vecinos para realizar un trabajo en beneficio de todos, después del cual departen unas generosas viandas para compensar el esfuerzo solidario que permitió alcanzar el objetivo común propuesto.

De ahí, además, la importancia de su mensaje y lo valioso de su invitación a construir democracia, por cuanto su objetivo es el de proyectar un horizonte de sociedad que siendo diversa y enormemente plural, logre concretar un mínimo consenso sobre el sentido que se le atribuye al presente y al futuro para delinear logros y expectativas de bienestar colectivo, común, socialmente compartido, sin exclusiones y que permita cohesionar a la sociedad a partir de un sentido de pertenencia y destino común.  

Adicionalmente, su valiosa experiencia ancestral de respeto y convivencia armoniosa con la naturaleza y solidaridad con el otro de la que se nutren nuestras comunidades indígenas envía un mensaje de aprendizaje para Occidente, cuyo sistema económico predominante ha conducido a una crisis civilizatoria, comenzando por el colapso climático que ya el planeta está padeciendo.

Como bien lo afirma Boaventura de Sousa, la sabiduría de los Pueblos indígenas se sustenta en el respeto por todo ser viviente para lograr armonía entre los seres humanos, animales, la flora, el agua, la Madre Tierra, puesto que todo en la naturaleza es complementariedad y tiene su propio equilibrio.

A partir de esta concepción de la vida, el accionar político de la minga se funda en generar posibilidades ciertas de convivencia a partir de la reciprocidad, solidaridad, responsabilidad social, convivencia armoniosa con el medio ambiente; el cuidado y la protección de los bienes comunes, y el logro de consensos.

Es válido concluir entonces que, si la política es el ejercicio concerniente a la organización de la sociedad humana, es apenas obvio que la minga tiene un profundo sentido político.  

La Minga del Suroccidente colombiano que aglutina la participación de resguardos de los departamentos de Cauca, Huila, Putumayo, Nariño, Valle y Caldas, se gestó en 2004 para desarrollar movilizaciones en defensa de la vida, el territorio, la democracia, la justicia y la paz. Esta minga indígena dimensiona el manejo de los asuntos que atañen directamente a la vida de los habitantes del país desde una dimensión ético-política.

Esta forma de protesta legítima y constitucionalmente reconocida se distingue de la concepción de la democracia liberal, que heredamos de la Revolución Francesa, que sólo concibe la política como un acto electorero en el que se compran votos o se cooptan congresistas a punta de la repartición de multimillonarios contratos y/o la distribución de cuotas burocráticas.

Y no difiere mucho de la democracia colombiana en la que los gobernados solo eligen gobernantes, pero sin la participación ciudadana en las decisiones sobre los asuntos públicos.

Por eso, es valiosa la lección que está dando al país la Minga del Suroccidente que reclama acciones inmediatas del Gobierno nacional ante el asesinato sistemático de líderes sociales y la deplorable situación socioeconómica de sus territorios. Esta Minga tiene un significado trascendente y es que, a partir de una particular visión del mundo, invita a la coexistencia de las diferentes formas de deliberación democrática para construir país y vivir con esperanza. La minga lucha por lo colectivo a diferencia de occidente que privilegia lo individual. Por eso, marchamos con la minga por los colombianos.

16 de octubre de 2020
Tomado de cuartodehora.com