Brasilia.-La Secretaría de Seguridad del Distrito Federal (DF) prepara para el juicio contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, acusado por golpista, un plan que busca prevenir el proceder de los llamados lobos solitarios.

Determinada literatura policial asegura que este tipo de sujeto actúa o vive de forma independiente y ataca sin vinculación con organizaciones conocidas.

El término proviene del comportamiento de esos animales salvajes que abandonan la manada para vivir por su cuenta, lo cual puede hacerlos más fuertes y peligrosos.

Tales lobos solitarios pueden ser radicalizados a través de Internet y son considerados una amenaza de seguridad significativa.

La alarma se disparó en el DF especialmente tras el incidente del 13 de noviembre, cuando Francisco Wanderley Luiz intentó acceder al Supremo Tribunal Federal (STF) con explosivos y, tras ser impedido, detonó los artefactos en el exterior, suicidándose.

Sus cuentas en redes sociales indicaban una preferencia política por Bolsonaro.

El 2 de septiembre comienza el histórico juicio contra el ex mandatario ultraderechista y siete aliados, que enfrentarán cargos por intentar un golpe de Estado tras las elecciones de 2022.

Formulada por el juez Cristiano Zanin, presidente de la primera sala del STF, la decisión fijó el calendario de uno de los procesos más esperados en el gigante sudamericano.

También abrió una etapa clave para investigaciones que buscan depurar responsabilidades en torno a ataques antidemocráticos ocurridos durante y después del mandato de Bolsonaro (2019-2022).

Según informó el juzgado superior, el juicio se extenderá por cinco días, con sesiones programadas para el 2, 3, 9, 10 y 12 de septiembre, de 09:00 a 12:00, hora local.

El caso será juzgado por los cinco magistrados que integran la primera sala del STF, entre ellos el juez Alexandre de Moraes, quien actúa como relator del proceso y solicitó la inclusión del juicio en el calendario oficial.

De Moraes resulta figura esencial en las pesquisas judiciales sobre los episodios golpistas perpetrados el 8 enero de 2023, siete días después de la asunción al poder del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

En esa fecha, marcada en negro en la historia nacional, adeptos radicales de Bolsonaro invadieron y saquearon las sedes del Congreso Nacional, el Supremo y el Palacio Presidencial, en Brasilia.

Junto al expresidente, entre los imputados figuran militares, exfuncionarios y aliados políticos cercanos, todos ellos señalados por la Fiscalía General como parte del llamado núcleo uno o crucial de la trama golpista.

Los ocho acusados responderán por los delitos de abolición violenta del Estado Democrático de Derecho, golpe de Estado, organización criminal, daños calificados a bienes federales y deterioro de acervos protegidos.
Con información de Prensa Latina

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