Movilización en Caracas por la liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Foto Ricardo Malik

Ricardo León, médico y militante de la revolución bolivariana, contó su experiencia en los acontecimientos del 3 de enero. Como habitante del Fuerte Tuina, vivió de primera mano el combate entre las fuerzas invasoras y la resistencia cubano-venezolana

Por: Óscar Sotelo Ortiz
@oscarsopos

Ricardo León es médico internista y salubrista. Se reconoce como un luchador por la salud colectiva y el pensamiento crítico latinoamericano. Ha pertenecido al grupo de trabajo de Salud Internacional de Clacso y a la organización Médicos del Mundo.

El galeno es de Acarigua, estado Portuguesa, pero vive en Caracas, exactamente en el Ciudad Tuina, el complejo urbanístico construido en 2008 por el comandante Hugo Chávez al interior del principal fuerte militar del país.

León fue testigo de los acontecimientos de la madrugada del 3 de enero y habló con VOZ sobre su experiencia. “El imperialismo tiene claro que quiere quedarse con nuestros recursos, además de borrar el sueño de la patria grande para volver a ser esclavos y colonias. Por eso la lucha es anticolonial, antiimperialista y latinoamericanista”, dice.

Contexto

Antes de profundizar sobre los acontecimientos del 3 de enero, hablemos de los días previos.

En Venezuela hay un fenómeno muy caribeño. Mientras más nos amenazan, más fiesta hacemos. Es nuestra forma de vida. Hay que recordar que nosotros tenemos por lo menos ocho millones de personas en armas formadas en las milicias. Eso lo tenía muy claro el imperialismo, por eso preparó una operación relámpago. Los días previos fueron festivos, pero con las amenazas directas y frontales.

Ricardo León. Foto cortesía

¿Cómo se encuentra en este momento la realidad económica de Venezuela?

Venezuela viene de un bloqueo y de unas sanciones criminales. Pero en la actualidad hay recuperación. Según las estadísticas reales, hablamos de crecimiento del nueve por ciento, muy por encima de cualquier otro país en Latinoamérica.

Hoy estamos produciendo casi el 100 por ciento de los alimentos que necesitamos, al punto de que estamos promocionando la exportación en casi 150 productos. Es algo histórico para un país históricamente rentista.

Diversificar la economía era parte de nuestras siete transformaciones y lo hemos logrado. Es un esfuerzo colectivo de una Venezuela que ha resurgido.

El bombardeo y el secuestro de Maduro

Madrugada del 3 de enero, una de la mañana y explota la olla a presión. Usted estaba en el Fuerte Tiuna. ¿Cómo fue todo?

Yo vivo justamente en un edificio que da frente a la montaña donde descendieron las aeronaves y la tropa militar estadounidense. Además, justo encima de mi apartamento se apostó un helicóptero donde pude no solo ver las hélices, sino también sentir las bombas, misiles y con seguridad una metralleta .50. A pocos metros de mi torre acabaron con una vivienda donde vivía una familia completa que lastimosamente fue alcanzada por los misiles.

Aunque no hay cifras oficiales, se habla de cien muertos. Están los 32 compañeros internacionalistas cubanos. Es decir, esto fue una mortífera operación contra civiles y militares en tierra venezolana, una violación flagrante del derecho internacional y de nuestra soberanía nacional.

Desde el punto de vista humano, esto no se lo deseo a ningún pueblo del mundo. Fueron dos horas de zozobra, sin luz ni internet. La gente tuvo que correr, huir y resguardarse porque estaba en medio del fuego estadounidense y de la resistencia venezolana.

Con los días se ha revelado que la operación no fue tan limpia como inicialmente dijo Trump…

Invadir y bombardear a nuestro país es terrorismo puro. Te cuento que las bombas que usaron no son normales, lo pudimos comprobar al otro día de la acción tan solo por el olor. En el estado de La Guaira bombardearon viviendas civiles donde murieron familias y también está el caso de la destrucción de material no militar, como el almacén que albergaba medicamentos esenciales para el tratamiento de la diálisis.

Pero ellos también se vieron afectados. Hay versiones que hablan de helicópteros averiado, además de muertos y heridos. Es decir, si hubo respuesta revolucionaria al ataque. Yo estuve allí. Incluso vi a compañeros en ropa interior con un fusil empuñado.

Ya han pasado más de 15 días del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores. ¿Cuál es su análisis de esta situación?

Al presidente Maduro no lo pudieron derrotar por la vía electoral, de las sanciones y del asedio tecnológico. Tuvieron que secuestrarlo para intentar doblegarlo.

Definitivamente viene un nuevo escenario de esta revolución. Pienso en la doctrina bolivariana de la guerra de todo el pueblo, pero también en la lucha legal y jurídica. Finalmente, hemos visto todos estos días las masivas movilizaciones en las calles de Caracas y otros puntos del país. Hay un pueblo combatiente que exige la libertad de Nicolás y Cilia, prisioneros de guerra del imperialismo.

El futuro de la revolución

Aunque inicialmente se habló de narcotráfico y democracia, finalmente Estados Unidos ha confesado que su interés en Venezuela es el petróleo…

Extraer al “Cartel de los Soles” de la acusación en el juicio ilegal contra el presidente Maduro, deja en evidencia que todo fue una narrativa absurda para justificar la intervención militar. Siempre fue por el petróleo.

El imperio está en decadencia porque ha perdido la hegemonía global. Como el sistema está enfermo y en terapia intensiva, necesita recursos para mantenerse. Pero es definitivamente insostenible, así nos roben todo el petróleo y le quiten todas las riquezas a Latinoamérica.

Usted que estuvo ahí, ¿qué decirles a esas personas que celebran el bombardeo y están felices con el secuestro del presidente Maduro?

No existen bombas y balas “matachavistas”. Tanto revolucionarios y opositores que vivimos acá se pudieron dar cuenta del terror. Por otro lado, a esa gente que celebra una invasión a su propio país, definitivamente no merece ser venezolano ni latinoamericano. Sin duda, esta fue una agresión contra todos los pueblos libres de Nuestra América.

Las próximas semanas y meses van a ser fundamentales para el futuro de Venezuela. ¿Cómo analizan estos momentos críticos?

Como ciudadano venezolano y militante de esta revolución, creo en la construcción del Estado y la institucionalidad que nos hemos dado. Ante el secuestro del presidente se activaron todos los mecanismos para que asumiera la vicepresidenta ejecutiva. La compañera Delsy Rodríguez es una mujer que ha demostrado ser la rectora de la economía venezolana, la que levantó al país de las sanciones.

Venezuela tiene un liderazgo colectivo que es ejemplar y que es preciso para estos momentos tan difíciles que estamos viviendo. Nadie dijo que una revolución se hacía con rosas. En medio de la crisis, nosotros la estamos haciendo, reinventándola todos los días.
Con información del Semanario Voz

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