Ya en 2019, figuras políticas de EEUU, como Marco Rubio y John Bolton, impulsaron este plan, frenado entonces por agencias de seguridad que lo consideraron “irresponsable y peligroso”: el bloqueo naval a Cuba, esencialmente dirigido a que no entre una gota de petróleo al país.
La reactivación de esta idea, reflejada en un reportaje del medio estadounidense Político, y que desde el Gobierno de La Habana se ha tomado como algo posible, muestra que la extrema derecha cubanoamericana controla ahora plenamente la política hacia Cuba, que Trump ha desmantelado todos los contrapesos de racionalidad dentro de su gobierno y que, de la “máxima presión”, la Casa Blanca está dispuesta a pasar a la estrategia de colapso intencional de la Isla.
El bloqueo petrolero total sería: un genocidio, según la Convención de Ginebra, una política que busca deliberadamente “someter a condiciones de vida que lleven a su destrucción física” a un grupo nacional; terrorismo de Estado, que usa la energía como arma contra población civil; y piratería económica, al impedir el comercio legítimo (de manera integral) de terceros países. Este bloqueo petrolero sería un verdadero experimento de aniquilación económica que, después, aplicarían contra cualquier nación que desafíe a Washington.
La respuesta cubana ya ha sido anticipada: frente a esta amenaza existencial, activar todos los mecanismos de la Guerra de Todo el Pueblo adaptada a la economía, con la aceleración máxima de los programas de fuentes renovables; la movilización total para la producción de alimentos y la logística de supervivencia; y la solidaridad internacional como trinchera diplomática y material. En este último aspecto, China y Rusia son alianzas clave.
En palabras del viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, “primero quisieron ahogarnos con sanciones. Luego, bombardearon a nuestro aliado energético. Ahora quieren cortar el oxígeno mismo de nuestra economía. Pero no conocen la respiración artificial de un pueblo que aprendió a vivir bajo el agua del bloqueo. Sobreviviremos para contarlo, y para condenarlos”.
También hablaremos del movimiento anexionista (que aboga por incorporar a Cuba a EEUU), ligado a la corriente mercenaria “Patria y Vida”, de los apoyos a Marco Rubio y a su plan de genocidio contra Cuba de personajes escoria como Yotuel Romero, de trumpistas nacidos en Cuba y Venezuela que, ahora, gracias al karma, van a ser deportados por su amado “catire” Donald… e incluso hablaremos algo sobre las protestas en Irán.
¿Les apetece dar al régimen despótico y asesino de EEUU un nuevo Batazo?
Fuente Cubainformación