Trabajadoras del San Juan de Dios abrazan al presidente Petro, uno de los principales defensores de la reapertura. Foto Ovidio González, Presidencia

El Gobierno nacional lidera la reapertura del complejo médico. El objetivo es fortalecer la salud pública del país y el patrimonio cultural de la nación

Por: Simón Palacio
@Simonhablando

El Gobierno nacional, la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Gobernación de Cundinamarca se han comprometido públicamente en restaurar las instalaciones y reactivar los servicios médicos del emblemático Hospital San Juan de Dios ubicado en el sector de La Hortua en Bogotá. El esperado anuncio se hizo el pasado 27 de enero.

Para cumplir con este objetivo, el ejecutivo invertirá cerca de 1,6 billones de pesos en los próximos diez años para reparar la infraestructura del complejo. Este plan también contempla la renovación del Instituto Materno Infantil del San Juan de Dios, que en 2024 comenzó la obra por un monto de 115 mil millones de pesos.

De acuerdo con lo presentado, el San Juan de Dios tendrá como prioridades la atención en adultos mayores; la operación de un hospital universitario; servicios ginecológicos, obstétricos y neonatales, y la puesta en funcionamiento de un moderno centro de urgencias y especialidades quirúrgicas.

La restauración

Es así como el Gobierno nacional lidera la reapertura del San Juan de Dios desde una perspectiva radicalmente diferente al modelo neoliberal impuesto en los años noventa. El enfoque general de la iniciativa es fortalecer la salud pública del país y preservar el patrimonio cultural de la nación.

“Aquí se acaba la ley 100. Apenas se entra al Hospital San Juan de Dios, no rige la Ley 100. Lo que estamos haciendo aquí es destruirla para construir una salud mejor”, ha dicho el presidente Gustavo Petro desde las instalaciones del complejo médico.

En su intervención, el jefe de Estado resaltó que en la defensa del hospital han sido claves las luchas lideradas por los trabajadores, así como definiciones judiciales determinantes para avanzar en la reapertura del complejo médico. De igual forma, recordó la sentencia de 2025 proferida por la jueza Yolanda Velasco Gutiérrez, que permitió la coordinación institucional entre el Gobierno nacional y la Alcaldía Mayor de Bogotá.

“Tengo que decir que el verdadero salvador del Hospital San Juan de Dios no es Petro, ni es el alcalde Galán, es la fuerza trabajadora que hubo aquí. Sin ellos, esto no hubiera sido posible”, expresó el mandatario nacional.

De acuerdo con lo anunciado por Yannai Kadamani, ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, “las obras ya avanzan en trece edificios; está prevista la entrega en comodato del edificio central, la habilitación del ala de urgencias y del edificio de mantenimiento, así como el inicio de la atención en consulta externa del Instituto Nacional de Cancerología”.

Cuatro siglos por el derecho a la salud

Edificio restaurado en el complejo médico del Hospital San Juan de Dios. Foto Ovidio González, Presidencia

El Hospital San Juan de Dios es el símbolo de la medicina en Colombia. Fundando en 1564 como el Hospital de San Pedro, renombrado y trasladado en 1723 a La Hortua, fue por más de cuatro siglos el principal referente de la salud pública y de la investigación científica en el país. “Es el primer hospital público en América, construido por esclavos bogotanos”, recordó el presidente Gustavo Petro.

Desde sus orígenes el hospital se adjudicó a la defensa del derecho a la vida y la salud para todas las personas. Inicialmente atendió por igual a españoles y sus familias, esclavos e indígenas. Su funcionamiento estuvo presente en todos los momentos de la historia nacional, como la etapa colonial de la Nueva Granada, la independencia, y el nacimiento y posterior desarrollo de la República.

Durante la segunda mitad del siglo XX, el hospital construyó una relación importante con la ciudad de Bogotá en momentos de turbulencia social y cambios políticos. “El barrio Policarpa, el San Juan de Dios y las y los estudiantes de la Universidad Nacional comparten una larga historia de lucha conjunta, por la salud pública, la educación y el buen vivir”, reflexiona a propósito de lo anterior la concejala Heidy Sánchez.

Por muchos años el San Juan de Dios fue considerado “el hospital de los pobres”, porque era un centro médico y una escuela científica que formaba futuros médicos y especialistas que prestaban gratuitamente sus servicios a los sectores populares y más necesitados de la ciudad.

El cierre y la lucha por el hospital

El cierre definitivo del San Juan de Dios se dio en el mes de septiembre de 2001, en un momento particular producto de una coyuntura excepcional donde todos los ojos del mundo estaban expectantes ante los ataques terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos.

El 7 de septiembre de ese año, unidades del Ejército, la Policía y el Gaula se tomaron las instalaciones del San Juan de Dios gracias a una orden proferida por un fiscal “antiterrorista”.

Con el predio ocupado, el hospital fue finalmente clausurado el 29 de septiembre, dejando una deuda de 27 meses de salarios a los trabajadores. Este conflicto se ha convertido en una de las luchas más prolongadas y emblemáticas por los derechos laborales en el país.

El presidente de ese momento era Andrés Pastrana, hoy salpicado en la reciente revelación de los archivos de Jeffrey Epstein, que lo muestran como una persona cercana al pedófilo, delincuente sexual y violador en serie estadounidense.

Han sido 28 años de lucha. Hoy el Gobierno nacional cumple su compromiso de reabrir el San Juan de Dios, dignificando a la clase trabajadora del hospital que nunca se rindió por ese noble objetivo.
Con información del Semanario Voz

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