La Casa Caribe de Solidaridad con los Pueblos “Agustín Contreras” de la ciudad de Barranquilla, rechaza de forma contundente las medidas criminales de Donald Trump, de no permitir el ingreso de petróleo a la isla revolucionaria de Cuba, lo cual recrudece el bloqueo impuesto por la ley Helms-Burton. Esto es una práctica reiterada de la política exterior estadounidense, basada en la coerción económica como sustituto del uso directo de la fuerza, que choca con los principios esenciales del derecho internacional.

La Carta de la ONU prohíbe la intervención en los asuntos internos de los Estados y consagra su soberanía. Forzar a Cuba a modificar su conducta política mediante sanciones económicas y peor aún, castigar a terceros Estados por comerciar con ella, constituye una forma clara de intervención. Por eso el Bloqueo de los EEUU en contra de la isla de la libertad y de la dignidad, ha sido condenado durante décadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Estados Unidos sostiene que actúa dentro de su legislación interna y en defensa de su seguridad nacional. Sin embargo, el verdadero alcance de estas medidas es extraterritorial, no regulan sólo su comercio, sino que buscan imponer sus reglas a la comunidad internacional.

Impedir el suministro de petróleo a Cuba es una forma de presión política y económica que está afectando profundamente todas las ramas de su economía: sector energético, transporte, producción, turismo, agricultura, servicios públicos, educación y los servicios de salud, lo cual aumentará la inflación y el desempleo, conllevando en poco tiempo a una crisis humanitaria.

Por tal motivo hacemos un llamado para que el Gobierno Nacional, en cabeza de nuestro presidente Gustavo Petro, envíe ayuda humanitaria y se pronuncie en contra los designios e imposiciones del gobierno de los Estados Unidos contra el bienestar del pueblo cubano, lo cual constituye una guerra económica.

¡Hasta la victoria, siempre!

CASA CARIBE DE SOLIDARIDAD AGUSTÍN CONTRERAS
Barranquilla, Febrero de 2026

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