El Partido Comunista Colombiano, expresa su indignación y rechazo categórico frente a la actuación de un sector de la actual dirección de la Unión Sindical Obrera —USO—en su reunión con Abelardo de la Espriella, el anuncio de “trabajo articulado” y la validación de la agenda energética del nuevo gobierno, lo cual, constituye una grave claudicación frente a un proyecto reaccionario, antisindical y antiderechos contrario a los intereses históricos de la clase trabajadora colombiana.

El recorrido histórico del movimiento obrero colombiano durante el siglo XX y XXI, y en particular, de la Unión Sindical Obrera USO, ha sido un ejemplo de lucha, memoria y dignificación del trabajo, desde su fundación en febrero de 1923 con Raúl Eduardo Mahecha, la lucha infranqueable contra la Oil Tropical Company y la huelga de 1948, que sirvió para la reversión de las concesiones petroleras a manos del capital imperialista dando origen en la década de los 50 a la empresa Ecopetrol, la más importante de hidrocarburos en manos del Estado Colombiano.

Posteriormente las huelgas de los 60s y 70s por la soberanía del petróleo y las huelgas del 2004 en contra de la privatización, conllevaron a la mayor represión militar, estatal y paraestatal, siendo la USO, una de las organizaciones más perseguidas y victimizadas a nivel mundial, todo esto por defender la soberanía energética y nacional, los derechos humanos y la dignificación de miles de obreros.

Hoy con absoluta preocupación, vemos como un sector de la junta nacional de la USO, se deslinda de los principios fundadores, desconoce los sacrificios de generaciones obreras que defendieron la empresa nacional y rompe el compromiso de clase. El Partido Comunista Colombiano rechaza con vehemencia esta traición al pueblo colombiano y reitera que ninguno de estos integrantes, ni Martin Ravelo, presidente de la USO Nacional, ni César Loza, integrante del consejo directivo de Ecopetrol por parte de los trabajadores, hacen parte de nuestra organización.

La defensa de Ecopetrol y de la soberanía energética no puede confundirse con el regreso al extractivismo depredador, ni con la entrega de nuestros recursos y territorios. La tradición de la USO es la del sindicalismo clasista, la movilización obrera y la defensa de los bienes públicos, inseparable hoy de la lucha por una transición energética justa, la vida, el agua y la naturaleza.

Desde el PCC llamamos a las bases, afiliados y trabajadores petroleros a conformar un gran bloque obrero para recuperar los principios fundacionales de la USO, la soberanía energética, la defensa de la vida y la naturaleza en contra del imperialismo y el fascismo.

Recuperar su independencia de clase, su carácter combativo y su lugar junto al movimiento obrero y popular es la tarea histórica de la Unión Sindical Obrera USO.
PARTIDO COMUNISTA COLOMBIANO
COMITÉ EJECUTIVO CENTRAL
Bogotá, agosto 24 de 2026

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