El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), fiel a su tradición de solidaridad y defensa de los derechos humanos y causas justas, expresa su profunda preocupación y rechazo ante la reciente medida anunciada por la Administración del presidente Donald Trump de enviar a inmigrantes detenidos a la base naval de Guantánamo, territorio cubano ilegalmente ocupado por los Estados Unidos.
Esta decisión, lejos de contribuir a una solución humanitaria y justa para los migrantes, representa una violación flagrante de los derechos humanos y una afrenta a la dignidad de las personas. La ilegal base naval de Estados Unidos en Guantánamo, un símbolo mundial de abusos y violaciones a los derechos fundamentales, no puede convertirse en un centro de detención para migrantes, muchos de los cuales huyen de la violencia, la pobreza y la inestabilidad que las propias políticas estadounidenses generan en el sur global.
El ICAP denuncia que esta medida no solo agrava la ya crítica situación de los migrantes, sino que también evidencia la política hostil e inhumana de la Administración Trump hacia las poblaciones vulnerables. Utilizar la porción ilegal e inmoralmente ocupada por Estados Unidos en Guantánamo como un espacio para la detención arbitraria y el maltrato de migrantes es una práctica que debe ser condenada por la comunidad internacional.
Su empleo irresponsable generaría un escenario de riesgo e inseguridad en ese enclave ilegal y su entorno, lo cual amenazaría la paz y generaría condiciones para que se produzcan accidentes, errores y malas interpretaciones que pudiesen alterar la estabilidad y provocar serias consecuencias
Reiteramos nuestra firme posición de que el territorio donde se asienta la base naval de Guantánamo debe ser devuelto a Cuba, tal como exige el pueblo cubano y el derecho internacional. La presencia de esta base en suelo cubano es una violación de nuestra soberanía y un recordatorio constante de las políticas intervencionistas de los Estados Unidos en la región.
El ICAP hace un llamado a las organizaciones defensoras de los derechos humanos, a los pueblos del mundo y a todas las personas de buena voluntad a alzar sus voces contra esta medida injusta y a exigir un trato digno y humano para los migrantes. La solidaridad internacional es fundamental para detener estas acciones que atentan contra la dignidad y los derechos de las personas.
Reafirmamos nuestro compromiso con la lucha por la justicia, la paz y el respeto a los derechos humanos, y continuaremos trabajando junto a los pueblos del mundo para denunciar y combatir cualquier forma de opresión y abuso.
¡Por un mundo donde prevalezcan la solidaridad, la paz, el respeto a la soberanía y dignidad humana!
La Habana 28 de febrero de 2025
Con información del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP)