Sonia Vera, abogada internacional de Glass, ha denunciado que el exvicepresidente ecuatoriano no recibe visitas familiares desde diciembre de 2024 y no ha podido conversar con sus abogados nacionales desde que fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad El Encuentro,. Con ella, las reuniones por Zoom no cumplen con los protocolos de confidencialidad que deben existir entre abogado y defendido. Foto: Internet
«Yo despierto con hambre, paso la tarde con hambre y me acuesto con hambre. La muestra de que mi hambre es real son 30 libras menos de peso. Tener a una persona con hambre permanente, perdiendo peso, es una clase de tortura», dijo Glass desde prisión.
Un juez de Ecuador negó el sábado un recurso de habeas corpus interpuesto por la defensa del exvicepresidente Jorge Glass para que se le aumenten las porciones de comida y se le otorgue atención médica especializada física y mental en el centro de máxima seguridad donde se encuentra recluido.
El abogado de Glass alegó que este presenta una «pérdida de peso acelerada» por falta de alimentación y que no le son proporcionados suplementos alimenticios suficientes ni la atención médica especializada que necesita.
Publico este vídeo con autorización de @JorgeGlas.
Lo que he visto en las últimas semanas no puede seguir siendo ocultado ni distorsionado.
Frente a la desinformación que circula, es necesario decirlo con claridad: el nuevo hábeas corpus correctivo no busca privilegios.
Busca… pic.twitter.com/pQf9RiIi0A— Sonia Gabriela Vera García (@sonicorver) April 1, 2026
«Yo me despierto con hambre, paso la tarde con hambre y me acuesto con hambre. Y la muestra de que mi hambre es real son 30 libras menos de peso. Tener a una persona con hambre de manera permanente, perdiendo peso, es una clase de tortura», afirmó el exvicepresidente ecuatoriano desde la prisión.
Glass está recluido en la Cárcel del Encuentro, la prisión de máxima seguridad construida por iniciativa del presidente Daniel Noboa e inspirada en el modelo carcelario de Nayib Bukele en El Salvador. Anteriormente, estuvo en La Roca, la antigua prisión de máxima seguridad ecuatoriana a la que fue llevado tras un asalto policial el 5 de abril de 2024 a la embajada de México en Quito, luego de que recibiera asilo.
En la audiencia, el magistrado declaró el pedido como improcedente y señaló que no se presentaron elementos suficientes que demuestren que se han violado los derechos a la vida, salud o integridad del exvicepresidente.
El recurso de habeas corpus, presentado por el abogado Rómulo Fernando Cáceres Cortez, refiere que la defensa técnica ha reportado un estado de desnutrición severa.
Recientemente, Sonia Vera, abogada internacional de Glass, alertó de que su defendido está en un estado crítico de desnutrición, lo cual ya ha sido reportado por agentes estatales dentro del sistema PRAS (Plataforma de Registro de Atención en Salud) del Ministerio de Salud. Vera afirmó que Glass ha perdido más de ocho kilogramos de peso corporal en menos de 30 días, una cifra que triplica los niveles considerados seguros por los estándares de salud.
La jurista señaló que una nutricionista del Ministerio de Salud Pública emitió un informe el 10 de febrero de 2026 en el que reporta que el exvicepresidente perdió nueve kilos en tres meses, y que no pudo realizar una evaluación completa porque no le permitieron ingresar con sus instrumentos médicos. “La doctora mandó una dieta que tampoco se ha cumplido. El Estado es consciente del cuadro de desnutrición”, agregó.
«No estamos pidiendo un privilegio ni inmunidad, estamos pidiendo lo más básico: que no lo dejen morir de hambre», declaró Vera, quien también advirtió que Glass presenta un cuadro psiquiátrico grave debido a lo que vivió durante las masacres carcelarias y necesita tomar 22 fármacos con 45 dosis diarias, pero la dotación de su medicación es discontinua.
«Sufre de tortura psicológica. No se ha permitido el ingreso de visitas familiares desde diciembre de 2024″, dijo en un video publicado en su cuenta de X.
Vera denunció que Glass no ha podido conversar con sus abogados nacionales desde que fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad El Encuentro, y que las reuniones por Zoom con ella no cubren los protocolos de confidencialidad que deben existir entre abogado y defendido. «Siempre está vigilado, sin audífonos, y tiene miedo de hablar», subrayó.
Hoy, junto a @GabrielaEsPais y @mviniguez2, hablamos con prensa internacional. Uno a uno les contamos los hechos que nos llevaron a este punto:
1⃣Asalto a la embajada de México, secuestro y tortura de Jorge Glas.
2⃣Expulsión de periodistas y compra de medios.
3⃣Desaparición de… pic.twitter.com/EuHGl4alOn— xavierlasso (@XavierLassoM) April 1, 2026
Glas, considerado uno de los símbolos de la persecución judicial o lawfare en Ecuador, ya había presentado un habeas corpus en diciembre de 2025 en el que denunció presuntos malos tratos y afectaciones a su salud, pero el recurso fue negado.
Su defensa informó que cumplió las condenas impuestas en los casos Odebrecht y Sobornos el 2 de octubre de 2025, pero continúa detenido por el proceso denominado Reconstrucción de Manabí, cuya sentencia escrita de primera instancia fue notificada seis meses después, situación que según sus abogados vulneró garantías del debido proceso.
Con información de TeleSur