El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DDHH). El líder histórico de la Revolución Cubana dedicó gran parte de su vida y esfuerzos a resaltar el derecho universal de la humanidad, que es violentado por las injustas guerras promovidas por EEUU, el mayor violador, junto con “Israel”, de los DDHH en todo el Mundo.
Por: Oscar Hernando Avellaneda
Hoy conservan total vigencia las palabras de Fidel en el XXXIV Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (12 de octubre de 1979) donde expresó:
“Se habla con frecuencia de los Derechos Humanos, pero hay que hablar también de los derechos de la humanidad.
“¿Por qué unos Pueblos han de andar descalzos para que otros viajen en lujosos automóviles? ¿Por qué unos han de vivir 35 años para que otros vivan 70? ¿Por qué unos han de ser míseramente pobres para que otros sean exageradamente ricos?
“Hablo en nombre de los niños que en el mundo no tienen un pedazo de pan; hablo en nombre de los enfermos que no tienen medicinas; hablo en nombre de aquellos a los que se les ha negado el derecho a la vida y la dignidad humana.
“Unos países tienen mar, otros no; unos tienen recursos energéticos, otros no; unos poseen tierras abundantes para producir alimentos, otros no; unos tan saturados de máquinas y fábricas están, que ni respirar se puede el aire de sus atmósferas envenenadas, otros no poseen más que sus escuálidos brazos para ganarse el pan.
“Unos países poseen, en fin, abundantes recursos, otros no poseen nada. ¿Cuál es el destino de estos? ¿Morirse de hambre? ¿Ser eternamente pobres? ¿Para qué sirve entonces la civilización? ¿Para qué sirve la conciencia del hombre? ¿Para qué sirven las Naciones Unidas? (APLAUSOS).
“¿Para qué sirve el mundo? No se puede hablar de paz en nombre de las decenas de millones de seres humanos que mueren cada año de hambre o enfermedades curables en todo el mundo. No se puede hablar de paz en nombre de 900 millones de analfabetos (…)
“Hemos venido a hablar de paz y colaboración entre los Pueblos, y hemos venido a advertir que si no resolvemos pacífica y sabiamente las injusticias y desigualdades actuales el futuro será apocalíptico (APLAUSOS).
“El ruido de las armas, del lenguaje amenazante, de la prepotencia en la escena internacional debe cesar. Basta ya de la ilusión de que los problemas del mundo se puedan resolver con armas nucleares. Las bombas podrán matar a los hambrientos, a los enfermos, a los ignorantes, pero no pueden matar el hambre, las enfermedades, la ignorancia. No pueden tampoco matar la justa rebeldía de los pueblos y en el holocausto morirán también los ricos, que son los que más tienen que perder en este mundo (APLAUSOS).
“Digamos adiós a las armas y consagrémonos civilizadamente a los problemas más agobiantes de nuestra era. Esa es la responsabilidad y el deber más sagrado de todos los estadistas del mundo. Esa es, además, la premisa indispensable de la supervivencia humana (…)
Y sobre Palestina afirmó:
“No hay duda que el problema de Oriente Medio se ha convertido en una de las situaciones más preocupantes en la actualidad (…)
“La determinación de Israel de continuar su política de agresión, expansionismo y asentamiento colonial en los territorios que ha ocupado, con el apoyo de los Estados Unidos, constituye una seria amenaza a la paz y a la seguridad mundiales (…)
“Para los Países No Alineados, la cuestión de Palestina es la médula del problema de Oriente Medio. Ambos forman un todo integral, que no puede solucionarse separadamente.
“La base de la paz justa en la región comienza por la retirada total e incondicional de Israel de todos los territorios árabes ocupados y supone para el Pueblo Palestino la devolución de todos sus territorios ocupados y la recuperación de sus derechos nacionales inalienables, incluido el derecho del retorno a su patria, a la libre determinación y al establecimiento de un Estado independiente en Palestina, de conformidad con la Resolución 3236 de la Asamblea General. Ello implica la ilegalidad y nulidad de las medidas adoptadas por Israel en los territorios palestinos y árabes ocupados, así como del establecimiento de colonias o asentamientos en tierras palestinas y en los demás territorios árabes, cuyo desmantelamiento inmediato es un requisito para la solución del problema (…)
“…No somos fanáticos. El movimiento revolucionario se educó siempre en el odio a la discriminación racial y los pogromos de cualquier tipo, y desde el fondo de nuestras almas, repudiamos con todas nuestras fuerzas la despiadada persecución y el genocidio que en su tiempo desató el nazismo contra el Pueblo hebreo. Pero no puedo recordar nada más parecido en nuestra historia contemporánea que el desalojo, persecución y genocidio que hoy realizan el imperialismo y el sionismo contra el Pueblo Palestino. Despojados de sus tierras, expulsados de su propia patria, dispersados por el mundo, perseguidos y asesinados, los heroicos palestinos constituyen un ejemplo impresionante de abnegación y patriotismo, y son el símbolo vivo del crimen más grande de nuestra época” (APLAUSOS) (…)
“La política de los Estados Unidos desempeña un papel fundamental para impedir el establecimiento de una paz justa y completa en la región al alinearse con Israel, apoyarlo y trabajar por obtener soluciones parciales favorables a los objetivos sionistas y garantizar los frutos de la agresión israelí a costa del pueblo árabe de Palestina y de toda la nación árabe?”
El pasado 9 de diciembre EEUU volvió a vetar una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que exigía el cese al fuego en Gaza, poniendo en evidencia que es el principal responsable del genocidio y la masacre de niñas, niños y adolescentes en Palestina a manos del régimen nazi-sionista de “Israel”.
En los 2 últimos meses EEUU ha enviado soldados, barcos de guerra, helicópteros, y aviones cargados de armas, planea transferir bombas guiadas de precisión por $320 millones de dólares y acaba de aprobar la venta de 14.000 proyectiles para los tanques de Israel.
Gracias al apoyo del imperialismo norteamericano “Israel” ha convertido la Franja de Gaza en el lugar más peligroso del mundo para los niños.