Honremos este jueves 29 de enero a las 5 PM. en el Centro Cultural Gabriel García Márquez (Calle 11 # 5-60, de Bogotá) el 173 aniversario del nacimiento de José Martí, conmemorando el centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y rindiendo tributo a quienes han sabido cumplir con la noble idea martiana de que PATRIA ES HUMANIDAD.

Por: Oscar Hernando Avellaneda (*)

José Julián Martí Pérez, el más grande pensador político iberoamericano del siglo XIX, visionariamente nos alertó sobre el imperialismo, a quien llamó el “Gigante de las siete leguas”, y destacando el “desdén del vecino formidable” que “es el peligro mayor de Nuestra América” (1) llamándonos a la UNIDAD:

“Los Pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos”… “Los que enseñan los puños como hermanos celosos, que quieren los dos la misma tierra, o el de casa chica, que le tiene envidia al de casa mejor, han de encajar… de modo que sean una las dos manos” … Y usando una bella metáfora señaló:

“¡Los Árboles se han de poner en fila para que no pase el Gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”

En 1953, cuando la tiranía batistiana buscaba rabiosamente al autor intelectual del Asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo respectivamente, Fidel, en forma serena y enfática expresó:

“Nadie debe preocuparse de que lo acusen de ser el autor intelectual de la Revolución, porque el único autor intelectual del asalto al Moncada es José Martí, el Apóstol de nuestra independencia”

En su escrito “NUESTRA AMÉRICA” destacó la importancia de ESTUDIAR LA HISTORIA Y LA REALIDAD CONCRETA para resolver nuestros problemas:

“La historia de América, de los incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra” … “Nos es más necesaria”

“Resolver el problema después de conocer sus elementos es más fácil que resolver el problema sin conocerlos”… “Conocer es resolver, conocer el país, y gobernarlo conforme al conocimiento es el único modo de librarlo de tiranías”

Martí nos llamó a la defensa de las ideas justas destacando: “Un principio justo, desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”… “Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, Para…, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados”

“Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo en la cabeza, sino con las armas en la almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras…. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”

Urge estudiar nuestra realidad concreta y unirnos frente a la tiranía criminal del imperialismo norteamericano que viola impunemente los Derechos Humanos en todo el Mundo.

Es hora de la “Marcha unida, en cuadro apretado” y del apoyo militante a los Pueblos de Cuba, Venezuela y Palestina, para derrotar las agresiones imperiales.

Reafirmamos nuestro apoyo al Heroico Pueblo Cubano, que con dignidad y resiliencia soporta el genocida bloqueo que, más temprano que tarde, será derrotado.

Los logros de Cuba Socialista no pueden ser ocultados a los ojos de la Humanidad y constituyen prueba irrefutable de la presencia viva de José Martí en el alma del Pueblo Cubano.

Martí, quien fue un consecuente hombre de pensamiento y acción, declaró:

“Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar”, agregando: “Con los oprimidos hay que hacer causa común, para afianzar el sistema opuesto a los intereses y hábitos de mando de los opresores”

¡Abajo el imperialismo norteamericano!
¡Abajo el inhumano bloqueo a las familias Cubanas!
¡Vivan la Revolución Cubana y la Revolución Bolivariana!
¡Viva la solidaridad y la unidad de los Pueblos contra el imperialismo!
¡Viva Cuba Socialista, libre y soberana!

(*) Miembro del Movimiento Colombiano de Solidaridad con Cuba

Nota:
(1) José Martí: “Nuestra América”, Obras Completas, Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 19.

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