La emergencia tiene como finalidad especifica asegurar los recursos económicos – negados en la ley de financiamiento. Foto JC Presco / Pexels
Concluyó 2025 con un importante descenso del desempleo, una inflación controlada y un importante aumento del salario mínimo. Se decretó la emergencia económica para subsanar el déficit en el presupuesto
Por: Iván Posada P.
Se aprobó el presupuesto para 2026 desfinanciado en $16,3 billones y para cubrir este déficit quedó estipulado en el articulado del proyecto que se aprobaría la ley de financiamiento para equilibrar gastos e ingresos para este año. La bancada de la oposición en las comisiones económicas de Senado y Cámara de Representantes emitieron concepto negativo – faltando a la acordado – y el proyecto fue archivado.
La emergencia económica
Es un mecanismo previsto en la constitución nacional para sortear situaciones imprevisibles que afecten en forma grave la estabilidad económica, social o ecológica del país (artículo 215) Con base en lo anterior y el hundimiento de la ley de financiamiento, se decretaron tributos temporales focalizados hacia personas naturales y jurídicas con altos patrimonios e ingresos, lo mismo que para actividades que no tributan o tributan poco como por ejemplo, los juegos de azar en línea, las ganancias ocasionales, etc. Es una forma de profundizar la progresividad tributaria: a mayor patrimonio, mayor impuesto.
Algunas de los tributos temporales aprobados fueron, sobretasa del 15 por ciento al sector financiero por el año gravable de 2026; el impuesto a los licores, y vapeadores pasará del 5 al 19 por ciento; la cerveza, de amplio consumo popular, quedaría exenta;
Suerte y azar
Los juegos de suerte y azar en línea tributarán 19 por ciento. Personas jurídicas y naturales pagarían impuesto al patrimonio que exceda los $2000 mil millones con aumento gradual de tarifas dentro de este rango; los vehículos híbridos mantendrían la tarifa de 5 por ciento de IVA; la extracción de crudo y gas en la primera venta o exportación, es decir, comprados o exportadores de estos recursos pagarían una tarifa de 1 por ciento.
De lo anterior se desprende que estos impuestos temporales no afectan en nada los ingresos de los trabajadores, no toca el IVA de la canasta básica familiar ni los salarios bajos y medianos de los asalariados.
Las dos propuestas
Los partidos de oposición y los gremios económicos han criticado la declaratoria de esta emergencia, proponen la solución ortodoxa del neoliberalismo, reducir los recursos para aquellos sectores que si lo requieren como educación, salud, vivienda, saneamiento básico, y de ninguna manera tocar los altos patrimonios del empresariado y de las personas naturales con altos ingresos.
Por su parte el ministro de hacienda, Germán Ávila, afirmaba que “la prioridad seguirá siendo proteger el gasto social y buscar alternativas que garanticen la estabilidad fiscal sin afectar a las familias colombianas”
La posibilidad de recorte del gasto es limitada, pues aproximadamente el 93 por ciento del presupuesto es rígido, es decir, la inmensa mayoría de rubros no lo permiten, por ejemplo, las obligaciones de la deuda externa y sus intereses, el subsidio a las pensiones del sector estatal, las transferencias a los departamentos, etc.
Destino especifico
Los recursos provenientes de esta emergencia van dirigidos a cubrir, entre otros los subsidios a las tarifas de energía eléctrica para los estratos 1,2 y 3, que tiene fuerte impacto en la población de la región Caribe; cubrir los costos derivados de la nivelación de la Unidad de Pago por Capitación para el régimen contributivo y el subsidiado en el sistema de salud que ascienden a unos $3,3 billones de pesos.
El ministro Ávila agregaba que de los recursos de esta emergencia dependen también los compromisos ya adquiridos para las vigencias futuras de diversos ministerios. Si bien los decretos de esta emergencia pasan a control de legalidad por parte de la Corte Constitucional, ya están rigiendo a partir de la fecha de su expedición.
Se puede afirmar entonces que esta emergencia tiene como finalidad especifica asegurar los recursos económicos – negados en la ley de financiamiento – necesarios para la materialización de los derechos como la salud, la educación, vivienda, la cobertura en servicios públicos, la renta básica, la protección a los adultos mayores, etc.
Gráfico 1.

Comportamiento de la tasa de desempleo en Colombia en el 2025. Fuente: Dane
Indicadores 2025
El año pasado cerró con una sostenida reducción de la tasa de desempleo 7,0 por ciento a noviembre de 2025 (gráfico 1) Se crearon 980 mil nuevos empleos en los últimos doce meses, lo que explica la caída en el desempleo en el mismo periodo.
La inflación por su parte, en el transcurso del año pasado se mantuvo alrededor del cinco por ciento, (gráfico 2) y según criterio del Banco de la República, lejos aún de la meta de tres ciento, causa por la cual aún mantiene altas tasas de intermediación bancaria (9,25 por ciento) lo que impide que se reactive la inversión en los diversos sectores como la infraestructura y la vivienda, por los altos intereses bancarios.
Gráfico 2

La inflación en Colombia en el 2025, se mantuvo alrededor del cinco por ciento Fuente: Dane
Por sectores, la agricultura completó cinco trimestres en crecimiento permanente, aportó seis por ciento al PIB total, diversificó la canasta exportadora del sector y contribuyó a la seguridad alimentaria con buena oferta en los centros de abasto a precios accesibles. Otros sectores con buenos resultados fueron la manufactura, el comercio y el turismo.
Con estos parámetros se proyecta un discreto crecimiento de tres por ciento al concluir 2026.
Con información del Semanario Voz