El secretario de Estado, Marco Rubio, testificó ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado sobre la política estadounidense hacia Venezuela, pero su intervención fue interrumpida por una protesta de la organización pacifista Code Pink.
Cuando se disponía a hablar, una persona del público levantó un cartel en contra del ataque del pasado 3 de enero de Estados Unidos a Venezuela que resultó en la muerte de más de un centenar de personas y el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, ambos recluidos ahora en una cárcel de Nueva York.
Los agentes de seguridad de la sala donde tuvo lugar la audiencia retiraron de inmediato al manifestante y Rubio siguió adelante en la sesión donde respondió preguntas de los legisladores por primera vez desde la agresión a gran escala ordenada por el presidente Donald Trump contra la nación sudamericana.
El jefe de la diplomacia estadounidense defendió, lógicamente, la decisión del ataque sin el permiso del Congreso (único que aprueba que Estados Unidos se inmiscuya en una guerra) y mantuvo la retórica que llevó al uso de la fuerza contra Venezuela.
Dijo a los legisladores que el gobierno de Maduro representaba una “situación insostenible”, proporcionando “una base de operaciones para prácticamente todos los competidores, adversarios y enemigos del mundo”.
En la audiencia, el secretario de Estado, planteó la posibilidad de una nueva operación militar en Venezuela si el gobierno actual no asume ciertos compromisos con Washington.
“Estamos dispuestos a utilizar la fuerza para garantizar la máxima cooperación si otros métodos fracasan… Esperamos que esto no sea necesario, pero nunca eludiremos nuestro deber para con el pueblo estadounidense y nuestra misión en este hemisferio”, advirtió en sus palabras previo a la sesión de preguntas y respuestas.
El alto funcionario reiteró que los ingresos generados por la venta de petróleo venezolano continuarán bajo control de Estados Unidos depositándose a una cuenta a cargo del Departamento del Tesoro.
“Nosotros decidiremos en qué se puede gastar este dinero. Ellos nos presentarán una solicitud de presupuesto. Parte de los ingresos se destinará a financiar un proceso de auditoría”, acotó Rubio.
Consideró que la transición a lo Washington estima que es la democracia “llevará algún tiempo” y que tal propósito “no lo lograremos en tres semanas”, lo cual revela la intención de mantener la presencia y control sobre el país rico en petróleo y otros recursos.
Los comentarios de Trump de que dirigiría Venezuela enseguida generaron dudas sobre los planes del mandatario republicano respecto a esa nación latinoamericana.
Como parte de sus acciones, Estados Unidos continuó atacando embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico en áreas del Caribe y el Pacífico oriental, una campaña militar que formó parte de la presión contra Maduro y que, desde el 2 de septiembre, cuando empezó, mató al menos a 126 personas.
Ya en respuesta a una pregunta del senador demócrata Chris Murphy, Rubio apuntó que no habría presencia militar estadounidense en Venezuela más allá de los infantes de marina que brindan seguridad en una embajada.
Actualmente, Estados Unidos no tiene una embajada en funcionamiento en el país, pero podría reanudar las operaciones en el futuro. “La única presencia militar que verán en Venezuela son nuestros infantes de marina en una embajada”, dijo Rubio.
“Ese es nuestro objetivo. Esa es nuestra expectativa”, añadió.
Pese a sus comentarios iniciales, también les aseguró a los senadores “con total certeza” que Estados Unidos “no está preparado para, ni tenemos la intención ni esperamos tener que tomar ninguna acción militar en Venezuela en ningún momento”.
Rubio admite que buscaban debilitar la influencia iraní, rusa y china en Venezuela
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, debía dejar su cargo, ya que Estados Unidos no tenía otra opción debido a la necesidad de poner fin a la influencia de Irán, Rusia y China en el país, declaró el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio.
“Queríamos debilitar la influencia iraní, rusa o china en ese país. Nada de eso habría sido posible mientras Maduro siguiera en el poder”, afirmó durante una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU.
Según Rubio, “esta fue una de las opciones disponibles para el presidente Trump una vez que se consideró que se habían agotado todos los demás métodos para sacar a esta persona de la escena política”. Simplemente estaba estorbando muchísimo.
Además, Rubio declaró que Estados Unidos no descarta llevar a cabo una “operación militar preventiva” contra Irán y que continuará reforzando su presencia militar en Oriente Medio.
EEUU no descarta una operación militar preventiva contra Irán, según Rubio
Estados Unidos no descarta una operación militar preventiva contra Irán y aumentará sus fuerzas en Oriente Medio, declaró el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ante el Senado el miércoles.
“En lo que respecta a nuestra presencia en la región, este es el punto de partida que quiero fijar para todos. El punto de partida es este: tenemos entre 30 000 y 40 000 soldados estadounidenses desplegados en entre ocho y nueve instalaciones en esa región”, señaló.
Según Rubio, todos esos contingentes se encuentran bajo amenaza directa. “Todas ellas están al alcance, no teóricamente, en la realidad, al alcance de una serie de miles de vehículos aéreos no tripulados unidireccionales y de misiles balísticos iraníes de corto alcance, misiles balísticos de corto alcance que amenazan nuestra presencia de tropas”, advirtió.
“El presidente [Donald Trump] siempre se reserva la opción defensiva preventiva”, afirmó. “En esencia, si tenemos indicios de que, de hecho, van a atacar a nuestras tropas en la región, [se actuará] para defender a nuestro personal en la región”, explicó.
En este contexto, el secretario de Estado defendió la revisión del dispositivo estadounidense en Oriente Medio.
“Creo que es sensato y prudente mantener una postura de fuerzas dentro de la región que pueda responder y, potencialmente, no es que necesariamente vaya a ocurrir, pero, si fuera necesario, anticipadamente prevenir un ataque contra miles de militares estadounidenses y otras instalaciones en la región y contra nuestros aliados”, dijo Rubio.
“Espero que no lleguemos a ese punto”, concluyó.
Con información de Prensa Latina