Donald Trump, en la pluma de Joan Vizcarra

Redacción Internacional

Durante una cena en el exclusivo club de élite Alfalfa, en Washington, a menudo visitado por multimillonarios, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump dijo, el pasado primero de febrero, en tono medio serio y medio en broma, que bajo su mandato aspira, ya no a anexar un nuevo país, en condición de Estado federado de la Unión, sino tres. Así como lo oyen. ¡No una anexión sino tres!

“Nunca ha sido mi intención convertir a Groenlandia en el estado número 51. Quiero convertir a Canadá en el estado número 51. Groenlandia será el estado número 52. Venezuela puede ser el estado número 53”, dijo en tono jocoso durante la cena.

El mandatario estadounidense declaró el pasado domingo que le gustaría que Canadá se convierta en el estado 51 de Estados Unidos, después de meses manifestándose a favor de tomar el control de Groenlandia, alegando una supuesta amenaza a la seguridad, procedente de China y Rusia.

Horas antes de estas declaraciones, Trump expresó su ‘amor’ y ‘admiración’ por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Sin embargo, quiere invadir de nuevo y anexar la patria de Bolívar.

Un caso de psiquiatría

Los especialistas en psiquiatría deben estar seguramente analizando en estos momentos si la patología que presenta el mandatario de la gran potencia es un caso de cleptomanía o uno de megalomanía, o ambos a la vez. La cleptomanía es un trastorno de salud mental caracterizado por la incapacidad recurrente de resistir el impulso a robar objetos, generalmente de poco valor o innecesarios, sin que exista un beneficio económico ni venganza. Se considera un trastorno del control de los impulsos que genera tensión antes del robo y alivio o culpa después.

El megalómano es una persona con un concepto elevado de sí mismo, narcisista y con comportamientos de delirio de grandeza y omnipotencia. Un megalómano se considera superior, es arrogante, extremadamente orgulloso y desprecia todo aquello que no tiene que ver con él mismo. Los especialistas discuten hasta ahora, las diferencias o similitudes entre megalomanía y narcisismo.

Viene al caso, en esta discusión, el aporte del gran filósofo y matemático británico Bertrand Russel: “El megalómano se diferencia del narcisista por el hecho de que él quiere ser temido más que amado, a este tipo pertenecen muchos lunáticos y la mayoría son “grandes” hombres de la historia”. Juzgue usted, amable lector.
Con información del Semanario Voz

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