Unidad por Latinoamérica. Foto Juan Cano, Presidencia de la República

Por: Pietro Lora Alarcón

Más de 21 delegaciones, entre jefes de Estado y líderes de gobiernos y partidos, acudieron a la IV Cumbre “Democracia Siempre” realizada del 15 al 18 de abril en Barcelona, Catalunya.

La cumbre fue calificada como una reunión de “alto nivel”, no solo porque participaron directamente los gobiernos de España, Brasil, Colombia, Chile y Uruguay, sino por sus propósitos.

En efecto, lo fundamental no es gerenciar tratados o convenciones, aunque esto sea también posible. Como planteó el presidente colombiano Gustavo Petro: “Es una cumbre por una alternativa en el mundo. Se trata de una especie de faro que, en medio de la confusión, la equivocación y el desorden global, peligroso para toda la humanidad, coloca una línea, una especie de flecha que sigue un rumbo, el rumbo de la vida, no el rumbo de la muerte”.

Se amplía la participación

La cumbre giró en torno a la afinación de un discurso en dos sentidos. Primero, el rechazo a la guerra y, en contrapartida, la promoción del multilateralismo como forma de reducir la pobreza y el hambre. La propuesta choca, naturalmente, con las corrientes nazi-fascistas en varios países, así como marca posición contra las agresiones promovidas por Estados Unidos e Israel, en complicidad con otros Estados, que buscan reorganizar geopolíticamente el planeta con prácticas genocidas y neocoloniales.

En segunda medida, el encuentro elaboró una narrativa de valorización, defensa y profundización de la participación democrática, partiendo de una ciudadanía fuerte y activa, antídoto contra las amenazas de golpes.

La primera cumbre se realizó en 2024 en el marco del 79º Periodo de Sesiones de la Asamblea de la ONU, con el lema “en defensa de la democracia: luchando contra el extremismo”.

Ese espacio reflexionó y movilizó a sectores contra la articulación de la extrema derecha europea, el intento de golpe de Estado en enero del 2023 en Brasil, las amenazas contra la vida del presidente Gustavo Petro, los retrocesos en El Salvador de Bukele y las políticas de criminalización de la migración, tanto en Europa como en países latinoamericanos. Luego fueron realizadas dos ediciones, en julio y septiembre de 2025, primero en Chile y después en Nueva York.

Lo cierto es que el espectro de participantes se amplió. En Barcelona, sin mencionar a Trump, pero declaradamente conscientes, el encuentro afirmó a la prensa internacional: “las presiones comerciales, políticas y militares de algunos gobiernos tienen consecuencias globales negativas”.

A la cita progresista también acudieron también el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, los vicecancilleres Lars Klingbeil de Alemania y Andreas Babler de Austria, así como el presidente del Consejo Europeo, el portugués António Costa.

La agenda

En su discurso de apertura, el presidente del gobierno español Pedro Sánchez remarcó los temas centrales de la cumbre: desigualdad, multilateralismo y gobernanza digital, entrelazados con la democracia.

Sánchez enfatizó en la necesidad de renovar el funcionamiento del sistema económico internacional, abriendo mayores espacios a las relaciones multilaterales e insistiendo en que la desigualdad en la distribución de los recursos debilita la democracia, siendo un terreno que instrumentaliza la extrema derecha.

A su turno, el ministro de Justicia español, Félix Bolaños, denunció que “los partidos de derecha y ultraderecha, así como los tecno-oligarcas y milmillonarios van de la mano y gobiernan juntos”.

Desde sus inicios, la cumbre ha mantenido el impulso a una reforma del sistema de gobernanza internacional. La idea es que la ONU recupere su capacidad de acción, con nuevas formas de representación y modificando el funcionamiento del Consejo de Seguridad.

El presidente brasilero Luiz Inácio Lula da Silva destacó que la incapacidad del sistema actual origina que hoy tengamos el mayor número de conflictos desde 1945: “Ningún presidente en el mundo tiene el derecho de andar imponiendo reglas a otros países. Ni podemos levantarnos cada mañana con el X de un presidente desatando una guerra en el mundo”.

El mandatario advirtió que: “La mentira le ganó a la verdad. Para mentir, no tienes que dar explicaciones. Para justificarte, tienes que explicarte (…) La ONU debe funcionar para garantizar que las plataformas digitales sean reguladas en todo el mundo, para todos. No puede un presidente interferir en la elección de otro, pedir votos para otro. ¿Dónde está la soberanía electoral? ¿Dónde está la soberanía territorial? Este es un tema que necesitamos discutir y vamos a dar esa pelea dentro de la ONU”.

La cumbre también ratificó los llamados a parar el genocidio en Gaza y el acceso pleno, seguro y sin restricciones de ayuda humanitaria a la Franja. Asimismo, en esta edición se sumó una alerta continental en contra de las amenazas que enfrenta Cuba.

En entrevista ampliamente difundida, el presidente Petro afirmó que el embargo a Cuba es un intento de genocidio destinado a matar a su pueblo. Y a su turno, la presidenta mexicana Claudia Sheimbaun recordó que México condena el embargo impuesto desde 1962 y propuso que en el texto de la resolución existiera un rechazo explícito a cualquier intento de intervención militar contra el pueblo cubano.

Por su parte, también sesionó paralelamente el Foro Global Progresista, escenario que nuclea a actores globales de la socialdemocracia, contando con cerca de tres mil delegados. Es bastante significativo que algunos sectores, en anteriores momentos aliados de la derecha europea, en la actualidad mantengan una visión crítica, saludable y positiva ante la crisis.

Líderes como Tim Walz, exgobernador de Minnesota, llamaron a alejar el peligro fascista que representa Trump aumentando los derechos laborales y Stefan Löfven, presidente del Partido Socialista Europeo, lanzó el grito “¡No pasarán!”, convocando a no permitir que “el futuro caiga en manos del autoritarismo”.

La perspectiva

La cumbre es un paso importante. Siendo optimistas, podría caminar hacia un bloque político de oposición al poder del capital, que junto con los BRICS y el Nuevo Banco de Desarrollo, origine una diplomacia para la integración con soberanía y la cooperación internacional, un punto de apoyo para la paz y la acción popular contra el fascismo.

Ciertamente, hay visiones diferentes, pero hay también convergencias. Tal y como dice el presidente Petro: “el tema en concreto es el destino de la humanidad”
Con información del Semanario Voz

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