Desde el Comité Central del Partido Comunista Colombiano denunciamos públicamente la campaña de estigmatización, odio y amenazas que, a través de las redes sociales, se ha venido promoviendo durante la pasada campaña presidencial y después de los comicios del 21 de junio de 2026. Estos hechos hacen parte de una escalada de discursos impulsados desde sectores de la ultraderecha, dirigidos contra líderes sociales, organizaciones populares y dirigentes políticos de izquierda, en un clima de creciente intolerancia y hostilidad hacia quienes defendemos proyectos democráticos y de transformación social.
Recientemente fue orquestada una campaña de estigmatización contra la Juventud Comunista Colombiana y, particularmente, contra la secretaria política de Bogotá, la camarada Viviana Marín. El señor David Toledo, integrante del Centro Democrático, tomó un video de la compañera y, de manera irresponsable y malintencionada, lo descontextualizó para formular acusaciones infundadas contra nuestra organización, calificándola como un supuesto “grupo subversivo” y atribuyéndole presuntos vínculos históricos con organizaciones armadas ilegales. De igual manera, tergiversó sus declaraciones para afirmar falsamente que la dirigente juvenil llamaba a “quemar el país”.
Este tipo de señalamientos no son nuevos en la historia política colombiana. El anticomunismo y la estigmatización fueron utilizados durante décadas para justificar la persecución y el exterminio contra militantes y dirigentes del Partido Comunista Colombiano y de la Unión Patriótica, en uno de los episodios más dolorosos de la violencia política en el país, que cobró la vida de más de 6.500 personas entre asesinados, desaparecidos y víctimas de otras formas de violencia.
El resurgimiento de estas narrativas de odio y exclusión pone en riesgo la vida, la integridad y el ejercicio de la actividad política de las y los militantes comunistas y de amplios sectores democráticos. Las acusaciones falsas buscan deslegitimar nuestras luchas por la vida, la paz, la justicia social y la profundización de la democracia, al tiempo que pretenden crear condiciones favorables para nuevas formas de persecución política.
En el mismo sentido, hemos conocido múltiples publicaciones y ataques dirigidos contra militantes del Partido Comunista Colombiano y de la Juventud Comunista en distintas regiones del país. Estos hechos adquieren mayor gravedad si se consideran las declaraciones realizadas por el entonces presidente electo, cuando afirmó: “Y sepan ustedes, señores de la izquierda, que en mí tendrán siempre un enemigo acérrimo que hará todo lo que esté a su alcance para destriparlos como corresponde, porque ustedes no merecen un trato diferente”.
La gravedad de este contexto hace prever un incremento de la persecución, el hostigamiento y la estigmatización contra quienes ejerzamos la oposición política y social a las políticas regresivas, antiderechos y guerreristas del nuevo gobierno. Advertimos que este clima también puede alentar agresiones físicas, verbales y políticas contra organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y populares que actúan en el marco de la Constitución y del Estado Social de Derecho.
Como organización política que actúa en pleno ejercicio de los derechos y garantías constitucionales, el Partido Comunista Colombiano mantendrá firme su compromiso revolucionario con la defensa de las libertades democráticas, los derechos humanos, las reformas sociales, la paz y las conquistas alcanzadas por el Gobierno del Cambio encabezado por Gustavo Petro.
Exigimos plenas garantías para el ejercicio de la oposición política democrática y para el derecho a la organización, la movilización y la protesta social, herramientas legítimas reconocidas por la Constitución Política de Colombia y por los instrumentos internacionales de derechos humanos.
Asimismo, acudiremos a las instancias judiciales y a los mecanismos nacionales e internacionales de protección de los derechos humanos para salvaguardar la vida, la integridad y el derecho de las organizaciones sociales y políticas a ejercer plenamente la participación democrática, la movilización social y la resistencia civil frente a cualquier intento de persecución o criminalización.
Expresamos nuestra solidaridad con la Juventud Comunista Colombiana —JUCO—, con la compañera Viviana Marín, con las y los militantes del Partido Comunista Colombiano y del Pacto Histórico, así como con todos los sectores democráticos y populares que han sido objeto de señalamientos, amenazas y hostigamientos en redes sociales y en escenarios de movilización social.
Finalmente, llamamos a las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, campesinas, feministas, de derechos humanos y a todas las fuerzas democráticas del país a actuar de manera unitaria frente a este escenario de violencia mediática y persecución política. La defensa de las garantías democráticas y del derecho a pensar diferente no es una causa exclusiva de los comunistas, sino una condición indispensable para la vigencia de la democracia colombiana.
PARTIDO COMUNISTA COLOMBIANO
COMITÉ EJECUTIVO CENTRAL
Bogotá, Junio 29 de 2026