El presidente Gustavo Petro reclamó mayor celeridad en el proceso de reparación de las víctimas del conflicto en Colombia.
“Un cambio radical, más radical que el que yo quise hacer, es necesario que lo hagamos para la institucionalidad en Colombia”, aseguró el viernes el presidente Gustavo Petro, al referirse a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y su importancia en el país.
El mandatario hizo su intervención en el evento ‘Presentación del Hospital para la Paz como medida de reparación a las víctimas de violencia sexual’, donde también asumió como magistrada de la Sala de Justicia Especial de la JEP la jurista Sandra Rocío Hernández.
La Sala de Justicia Especial, justamente, se encarga en esa jurisdicción de los procesos contra los actores que cometieron delitos sexuales en desarrollo del conflicto armado.
Las víctimas de esos abusos ahora disponen del primer hospital especializado, el Hospital de la Paz, ubicado en el municipio de Cumaral, departamento del Meta, y que será la sede regional del renacido Hospital San Juan de Dios, de Bogotá.
Allí las víctimas recibirán atención especializada en servicios de salud materno infantil, con cobertura para la Orinoquía, la Amazonía y departamentos cercanos de la región Andina, y convierten a este centro asistencial en referente nacional e internacional.
“Hay que hacer un cambio, magistrados, radical, más radical que el que yo quise hacer. Creo que puede ser una oportunidad, porque el pueblo va a aprender qué es el fascismo en su propia carne. Y no hablo de sacrificios al estilo cristiano, pero a veces nos tenemos que sacudir para saber que no podemos perder lo alcanzado y para proyectar más de lo ya alcanzado”, aseguró el jefe de Estado al dirigirse a la magistrada Hernández, y al magistrado Alejandro Ramelli, presidente de la JEP, que también participó en el evento.
El presidente Petro hizo referencia a las voces que piden acabar con esa jurisdicción transicional, por ello dijo que a lo largo de la historia., todos los genocidas debieron haber sido juzgados en un tribunal como el de Núremberg, al final de la Segunda Guerra Mundial.
“Es fácil hacer genocidios en Colombia sin ser juzgados, y quienes hacen genocidios en Colombia son las personas más poderosas que dominan por dos siglos este país, porque era en esa época que comenzó la violencia en este país pues debían haber sido juzgados los genocidas”, aseguró.
El cambio en la institucionalidad, explicó el jefe de Estado, tiene que servir para acelerar la reparación a las víctimas. “Yo le pido al movimiento de víctimas, en general, no sé cuántas cosas han pasado en la institucionalidad: hay cosas razonables, pero yo he hecho las cuentas matemáticas de cuánto vale la reparación y me da 200 años, 300 años, y eso que yo aceleré. Entonces van a morir primero las víctimas antes que lograr la reparación, que será hereditaria, pero ya para qué, como pasa con los pobres, nueve generaciones para salir de pobres”, concluyó el mandatario al defender la institucionalidad e la justicia transicional en Colombia.
Foto: Andrea Puentes – Presidencia
Bogotá, 17 de julio de 2026
Con información Presidencia de la República