Corporación Subversivo Teatro, junto a otras, participó en el mitin frente a la sede del Ministerio de las Cultura, el 21 de septiembre. Foto David Rincón
Organizaciones artísticas y formativas reaccionaron a la decisión del Gobierno nacional de recortar el presupuesto
Por: Juan Carlos Hurtado Fonseca
A finales de agosto el Gobierno De la Espriella radicó ante el Congreso de la República el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, en el que busca un recorte de casi 30% en el Ministerio de las Culturas, donde se pasaría de 1.001.388 millones de pesos en 2026, a $706.196 en 2027.

Dubán Prado en la manifestación contra el Gobierno nacional. Foto David Rincón
Inmediatamente, diferentes opiniones públicas protestaron por la reducción, justo cuando aumentó el presupuesto nacional y por el contexto de lo que el Gobierno Nacional ha denominado Batalla cultural; lo que ha sido considerado como un retroceso.
Por otra parte, el Ministerio decidió modificar el Manual de Condiciones Específicas del Portafolio del Programa Nacional de Estímulos vigencia 2026, del Sistema Nacional de Convocatorias Públicas, Artísticas y Culturales en lo relacionada con las modalidades de premios y reconocimientos
En consecuencia, decretó: “…no adelantar ni efectuar la etapa de designación de ganadores, ni la asignación de los estímulos económicos correspondientes a las modalidades de premios y reconocimientos…”
Sin dinero
El director de la Corporación Subversivo Teatro de Bogotá, Dubán Prado, reaccionó: “Pensar en reducir el presupuesto para la cultura cuando, si bien se sabe, es un sector que necesita el apoyo del Estado, y que, como derecho fundamental, debería, por el contrario, ser ampliado por los beneficios que ha provocado en las comunidades”.
Prado, quien también es artista escénico, estudiante de creación y dirección escénica y líder comunitario, agrega que la Ley 397 de 1997 desarrolla este mandato y que el Estado debe establecer estímulos para promover la creación, la actividad artística y cultural, la investigación y el fortalecimiento de las expresiones culturales, incluyendo becas, premios, concursos, festivales, talleres de formación y apoyos a personas y grupos dedicados a actividades culturales.
Justamente su corporación es una de las afectadas. Es una entidad sin ánimo de lucro que desarrolla proyectos y espacios para la cultura, relacionados con la creación, circulación, gestión, producción y formación de artistas -desde una pedagogía no formal-, que utiliza el arte como herramienta de transformación social.
El líder cultural reconoce que, en sus 29 años, el Ministerio de las Culturas ha liderado varios programas que han fortalecido procesos, no solo en el territorio, sino en la ciudad. “Es absolutamente fundamental darles continuidad, ya que también se han visto los resultados que positivamente arrojan estas iniciativas”
7.200 proyectos
Asegura que cuando iniciaron las demoras en los desembolsos de los ganadores, que por resolución habían sido designados ante el Ministerio, como organización sin ánimo de lucro, tuvieron la primera dificultad.
“Empezamos a deberle a formadores -porque nuestros proyectos comprenden la formación en artes, audiovisuales, danza, teatro y escritura creativa-, empezamos a deberle a los profes de estas formaciones y, por supuesto, a vernos afectados en los resultados, que culminarán con una muestra final en noviembre”, comenta Dubán Prado
Debieron hacer préstamos para poder cumplir con el desarrollo de los proyectos, uno por 22 y el otro por 51 millones de pesos: “Un dinero con el que no cuentan estas organizaciones, que son además in- dependientes, que no pertenecen al teatro hegemónico. No tenemos una casa como tal, vamos circulando por distintas localidades de la ciudad y algunas zonas del país, en donde hemos realizado articulaciones, entonces, este teatro itinerante nuestro necesita ese apoyo”.
De la misma manera, comenta que son más de 7.200 proyectos aprobados para organizaciones, cada una con más de 20 personas integrándolos. Y, aunque ya empezaron a hacer los pagos progresivos: “Hay más de 1.300 propuestas enviadas al Ministerio, aprobadas en esta primera etapa de verificación de documentación, que ahora se van a quedar sin una evaluación por la misma reducción presupuestal”, explica el artista.
La trascendencia
Prado y otros líderes culturales cuestionan las afectaciones de la reducción presupuestal, ¿qué programas tendrán continuidad? ¿Cómo se justifica desde los principios de progresividad, de planeación, de especialización presupuestal, una reducción tan significativa de la inversión en la cultura?
Por esto, piensan interponer una denuncia colectiva por las consecuencias de la decisión y que en la cartera de cultura se retracten. Luego, una mesa entre el Gobierno nacional y los gestores culturales
Como era de esperarse, en el Ministerio culparon de la decisión al Gobierno anterior por la existencia de un cartel de contratación: “Entendemos que quieran reducir estos contratos, pero no entiendo por qué no se dan cuenta de que están quitándole la posibilidad a un montón de gente que trabaja desde el territorio, en lugares lejanos, que llegó un proyecto cultural llamado Artes para la Paz, que nunca había llegado y que por supuesto requiere que se contrate entonces más gente”.
En sus 17 años de trabajo en el sector cultural, en los ámbitos público y privado, ha sido testigo de primera mano de “cómo la vida sí le cambia a una persona cuando el arte toca sus dolores, cuando el arte lo toca para a atravesarlo positivamente. No se le puede quitar a Colombia su música, sus expresiones culturales, sus carnavales, sus artistas. Los artistas que ahora son de talla internacional, seguramente empezaron en estos procesos, en escuelas de formación”.
Dubán Prado, y muchos otros trabajadores de la cultura, seguirán su pelea para que se mantenga y se extienda este derecho, con la seguridad que les da entender su aporte a la sociedad y que tiene el mismo lugar que los derechos a la salud, al trabajo y a la educación.
24 de septiembre de 2026
Con información del Semanario Voz