Figuran como principales demandados el propio mandatario estadounidense Donald Trump, el Departamento de Justicia, el fiscal general Todd Blanche, el Departamento de Seguridad Nacional y su secretario, Markwayne Mullin.
Líderes del Partido Demócrata presentaron una demanda ante un tribunal federal para impedir que el Gobierno del presidente Donald Trump usurpe la autoridad de los estados para administrar las elecciones o intente intimidar a los funcionarios electorales estatales y locales para que cumplan con exigencias ilegales.
A dos semanas de las elecciones de mitad de mandato, la acción legal interpuesta en Washington busca específicamente una orden judicial que prohíba a la administración eliminar a votantes legítimos de las listas de registro o negarles su derecho al sufragio.
Los demandantes, encabezados por el senador Chuck Schumer, el representante Hakeem Jeffries, junto con el Comité de Campaña Senatorial Demócrata, el Comité Congresional Demócrata y la Asociación de Gobernadores, también solicitan un fallo contra las amenazas de enjuiciamiento a funcionarios locales previas al 3 de noviembre.
El texto judicial señala directamente las acciones recientes del Departamento de Justicia en California, donde se intentó frenar el conteo de papeletas por correo de personas tachadas arbitrariamente de «probables» no ciudadanos hasta verificar su estatus migratorio.
El caso fue asignado al juez principal James Boasberg, conocido por decisiones previas contrarias a la Casa Blanca, en una causa donde figuran como principales demandados el propio mandatario estadounidense Donald Trump, el Departamento de Justicia, el fiscal general Todd Blanche, el Departamento de Seguridad Nacional y su secretario, Markwayne Mullin.
Gastos multimillonarios en campañas republicanas
Los grupos políticos del presidente Donald Trump han destinado la cifra sin precedentes de casi 277 millones de dólares en una intensa campaña de última hora para respaldar a los candidatos republicanos de cara a las elecciones del 3 de noviembre.
El gasto principal ha sido canalizado a través del Comité de Acción Política Superior (super PAC) insignia de Trump, Make America Great Again (MAGA Inc.), el cual ha reportado desembolsos cercanos a los 277 millones de dólares desde principios de septiembre.
Esta suma incluye transferencias masivas a dos organizaciones afiliadas dedicadas a la publicidad política, 200 millones de dólares asignados a No Going Back PAC Inc. y 25 millones destinados a Safety & Affordability PAC Inc., fortaleciendo una ventaja financiera impulsada también por figuras como Elon Musk.
Gran parte de estos recursos se ha concentrado en estados clave como Texas, donde se han invertido decenas de millones para apoyar al candidato al Senado Ken Paxton frente al demócrata James Talarico. No obstante, los analistas apuntan a que la decisión de postergar las contrataciones publicitarias hasta el tramo final ha mermado el poder adquisitivo de la campaña, obligando a pagar tarifas hasta cinco veces más altas debido a la escasez de espacio en antena.
A pesar de haber comenzado septiembre con más de 416 millones de dólares en sus arcas y de continuar recaudando fondos de inversores de élite, como Diane Hendricks, Stephen A. Schwarzman y Steve Wynn, el propio Trump anunció en sus redes sociales su intención de elevar la inversión total a más de 400 millones para el día de las elecciones. Esto contempla fondos adicionales destinados a mítines, contacto directo con votantes, programas de movilización y estrategias de integridad electoral.
Foto: EFE
22 de octubre de 2026
Con información de TeleSur