Intervención de la ministra Martha Carvajalino en el consejo de ministros del 16 de marzo de 2026. Foto César Carrión, Presidencia de la República
La ministra de agricultura, Martha Carvajalino Villegas, ha expuesto los principales logros del Gobierno nacional en el sector: reforma a la inequitativa estructura social en el campo, fortalecimiento de los sistemas agroalimentarios y justicia agraria para la paz
En el reciente consejo de ministros, la jefa de la cartera de Agricultura, Martha Carvajalino Villegas, ha entregado un balance general que expone los profundos avances en uno de los sectores estratégicos del país.
“La revolución por la vida comenzó donde debía, en la tierra”, es la frase que resume la intervención de la alta funcionaria del Estado, donde se destacaron los tres objetivos del Gobierno nacional. El primero es reformar la inequitativa estructura social agraria, el segundo es el fortalecimiento de los sistemas agroalimentarios y transición de la matriz productiva, y el tercero es la puesta en marcha de la justicia agraria para la paz.
En su exposición, la ministra Carvajalino fue enfática que este Gobierno ha sido el más comprometido con el sector, reflejado en un histórico presupuesto de 22 billones de pesos, lo que ha significado un crecimiento de 139,1 % con referencia a administraciones anteriores.
Reformar la inequitativa estructura social agraria
“Somos uno de los países con más altos niveles de concentración de la tierra, de los activos productivos y de los servicios rurales. Esto nos ha permitido entender que debíamos restituir, reconocer y restaurar a las comunidades en sus territorios”, expresó la jefa de la cartera de Agricultura.
Dentro de las cifras presentadas, la ministra Carvajalino destacó la gestión de 763.545 hectáreas para el Fondo de Tierras y 305.384 hectáreas redistribuidas a campesinas y campesinos sin o con poca tierra.
Asimismo, el Gobierno destaca que en su administración ha reconocido más de 1.228.250 hectáreas correspondientes a 25 territorialidades campesinas, 3.570.717 hectáreas a 226 resguardos indígenas constituidos o ampliados, y 68.418 hectáreas a 102 consejos de comunidades negras, palenqueras y afrodescendientes en el Pacífico y en el Caribe.
“Esas territorialidades campesinas están cerrando la frontera agropecuaria para salvaguardar la Amazonía, además de conectar con la zona andina y con el Caribe, construyendo circuitos campesinos que nos han permitido recuperar la identidad nacional en el campo”, señala Carvajalino.
Fortalecimiento de los sistemas agropecuarios
El segundo propósito estratégico del Gobierno ha sido el fortalecimiento de los sistemas agroalimentarios, sobre el principio que la tierra es el activo más importante en la producción de alimentos.
Las cifras presentadas demuestran un esfuerzo del poder ejecutivo en cumplir este objetivo. Más de 280 mil millones en insumos agropecuarios, cerca de 144 billones para crédito de fomento, un aproximado de 4.8 millones de personas ocupadas en el sector y 197 mil hectáreas protegidas para la producción, se han traducido en una disminución del 19% de la inflación en los alimentos.
Otro de los resultados de esta política exitosa es que hoy el sector cuenta con 5.8 millones de hectáreas sembradas y más de 7.5 millones de toneladas de alimentos circulando en las centrales de abastos del país.
En palabras de la ministra Carvajalino, “todo esto lo hemos hecho con un propósito claro: construir justicia economía y social en los territorios”.

campesinas acompañan la firma del Pacto por la Tierra y la Vida, en Chicoral, Tolima. Foto Joel González, Presidencia de la República
Justicia agraria para la paz
Finalmente, el tercer propósito del Gobierno nacional ha sido la justicia agraria para la paz. Este esfuerzo se ha enfocado en promover tres reformas constitucionales: jurisdicción agraria (bloqueada por el actual Congreso de la República), reconocimiento del campesinado como sujeto especial de derechos y el derecho humano a la alimentación.
Además, el Ministerio de Agricultura ha promovido 165 instrumentos normativos, entre decretos y resoluciones, para recuperar y robustecer la institucionalidad agraria.
Otro de los logros que presentó la ministra Carvajalino es que hoy cerca de 339 mil personas han salido de la pobreza monetaria rural, aportando a la reactivación económica del país.
También, la cartera destaca la firma del Pacto por la Tierra y la Vida, donde comunidades negras, raizales y palenqueras, pueblos indígenas y organizaciones campesinas trabajan articuladamente por la reforma agraria, la protección del territorio, la paz y la justicia.
Por último, está la construcción y firma del Conpes 4184 ‘Política de Reforma Agraria: redistribución de tierras y aguas para la producción y el cuidado de la vida’, instrumento que permitirá avanzar en la paz, la soberanía alimentaria y la justicia ambiental, como elementos fundamentales en el desarrollo agropecuario.
Democratización
En su intervención, la ministra Carvajalino se concentró en la importancia que ha tenido la producción y abastecimiento de alimentos. Dentro de los logros, están los récords en abastecimiento alimentario, producción agropecuaria y mayor área sembrada.
También resaltó que este fenómeno ha significado un mayor recaudo en la parafiscalidad y una decisión en fomentar la democratización de estas contribuciones obligatorias. El Gobierno señala que los 15 fondos de fomento agropecuario sin café han significado para 2026 ingresos cercanos a los 924 mil millones de pesos, con una mayor participación del sector palmero, ganadero, porcícola, avícola y hortifrutícola.
Asimismo, se han promovido contratos de nueva generación en palma, papa, tabaco, hortifruticola, café y cacao, así como nuevos criterios para la aprobación de recursos, consolidando ese esfuerzo por democratizar la parafiscalidad agraria.
“Con dignidad cumplimos”
“La reforma agraria, lo que hemos llamado la revolución por la vida, se constituye a partir de los pueblos excluidos, de aquellos que les despojaron la tierra, pueblos indígenas, comunidades negras, raizales y palenqueras, y ese campesinado que ha puesto hombres y mujeres en sus muertes, en sus vidas, por la dignidad y por la lucha por la tierra”, dijo la ministra Carvajalino.
Para la alta funcionaria, la política de redistribución será fundamental para hacer el tránsito hacia las economías lícitas, tener un sistema productivo sostenible y resiliente que siga abasteciendo de alimentos a las ciudades de Colombia, al continente y al mundo.
“La apuesta decidida de este Gobierno es la transformación del campo colombiano para hacer la revolución por la vida. Con dignidad cumplimos”, concluyó Carvajalino.
Con información del Semanario Voz