Foto Sebastián Bolaños
La agrupación bogotana habla sobre sus orígenes, el camino recorrido desde los escenarios autogestionados hasta Rock al Parque 2026 y la decisión de no guardar silencio frente a los conflictos políticos de nuestro tiempo
Por: Laura Doncel
@lauranoesta_d
¿Cómo se conformó la banda?
Nosotros estamos tocando desde 2014. Venimos de la escena hardcore punk y nace de una junta de saberes musicales y de preguntas políticas. Con el tiempo terminamos reivindicando la música latinoamericana dentro de nuestra propia propuesta visibilizando así a los pueblos del sur.
¿Cómo ha sido esa trayectoria hasta llegar a Rock al Parque?
Empezamos desde los festivales más pequeños y trabajando completamente desde la autogestión. Ha sido un proceso guerreadísimo. Para nosotros Rock al Parque es el festival más grande en el que hemos estado.
Ya hemos hecho dos giras internacionales por Europa, que también fueron autogestionadas. Estar en este festival, siendo una banda autogestionada, es un gran logro. Estamos completamente felices.
El rock como apuesta política
Ustedes son una banda que expresan abiertamente sus posturas políticas, justo en un nuevo auge del fascismo ¿Cómo usan el arte para alzar la voz frente a lo que está pasando?
Creemos que se trata de apropiarse de los espacios. El ska no es para todo el mundo, pero tratamos de llegar a todas las juventudes y también a las personas mayores. No somos una sola facción. Somos distintos ritmos de música latinoamericana.
Nuestra apuesta parte de hacer música para la gente. Trabajamos en escuelas populares y en veredas, llevando la música y la producción a esos espacios con los jóvenes.
Nuestra música habla sin pelos en la lengua. Esta banda le ha apostado a la reivindicación de los trabajadores del arte y la cultura. En ese sentido, creemos que este es el espacio natural donde convergemos para disputar los espacios y, dentro de ellos, pararnos alrededor de lo que creemos. Dónde tocamos, para quién tocamos y a quién le hablamos.
Y el público, ¿si les copia?
Fundamentalmente, nuestro público son personas negras, diversidades sexuales, gamines de la calle y, sobre todo, lo que representa el movimiento social. El conjunto de la sociedad y los trabajadores, quienes permiten que evidentemente este país y el mundo se sostengan.
Sin embargo, nosotros no somos un panfleto. Somos una creación colectiva de saberes que hablan desde la música. No nos interesa reproducir mensajes de políticos en términos electorales, sino recoger y reproducir las distintas luchas políticas y sus sentires. Creemos que si la música no habla de luchas políticas, no tiene sentido nada, porque todo es político.
Palestina en el escenario
Hace tres años empezó el genocidio en Gaza. ¿Usarán la tarima de Rock al Parque para solidarizarse con el pueblo palestino?
Sí. Elevamos la voz en contra de un gobierno fascista y genocida como el de Israel. Nos solidarizamos con Palestina, pero también vamos en contra de Abelardo y políticas nefastas como la reducción del presupuesto en el Ministerio de Cultura o la reactivación del fracking. Lo vamos a decir sin tapujos.
Nosotros no la jugamos por la vida, la paz, la justicia social y la dignidad de los artistas. Serán mensajes que estarán presentes en nuestro concierto.
9 de octubre de 2026
Con información del Semanario Voz