Decenas de hondureños mantienen las protestas que cada viernes recorren las calles de Tegucigalpa para expresar su rechazo a varias políticas del gobierno de Nasry Asfura, quien inició su gestión hace menos de ocho meses.
Las movilizaciones en las calles de Tegucigalpa cumplen tres semanas con reclamos por la energía eléctrica, el agua, la seguridad y el alto costo de la vida.
Decenas de hondureños mantienen las protestas que cada viernes recorren las calles de Tegucigalpa para expresar su rechazo a varias políticas del gobierno de Nasry Asfura, quien inició su gestión hace menos de ocho meses.
Uno de los principales reclamos está dirigido a las reformas aprobadas para la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). Los manifestantes consideran que estas medidas podrían abrir el camino a la privatización de la compañía estatal.
Las movilizaciones, marcadas por el uso de antorchas como expresión del descontento, se han repetido durante las últimas tres semanas. Los participantes afirman que continuarán con estas acciones hasta obtener respuestas a sus demandas.
Otro de los puntos de conflicto es una eventual participación de la empresa estatal israelí Mekorot en la gestión del agua de la capital. Los manifestantes exigen que este recurso permanezca bajo administración pública.
Estas protestas también incluyen reclamos por el aumento del costo de la vida, las deficiencias en los servicios de salud, la inseguridad ciudadana y la eliminación de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE).
Los participantes sostienen que las políticas gubernamentales benefician a sectores económicos privilegiados y aseguran que mantendrán la presión social mientras sus demandas no sean atendidas.
29 de septiembre de 2026
Con información de Al Mayadeen