Bogotá.- Un grupo de economistas y líderes políticos suscribieron una carta divulgada por la Internacional Progresista en que la refrendan su apoyo al proyecto del hoy candidato a la Presidencia por las corrientes de izquierda en Colombia, Iván Cepeda.
La misiva, firmada por personalidades como Thomas Piketty, Yanis Varoufakis, Ha-Joon Chang y el expresidente Rafael Correa, destaca en primer lugar los avances en materia social alcanzados durante la administración de Gustavo Petro.
“La pobreza cayó de 36,6 por ciento en 2022 a 31,8 por ciento en 2024. Para marzo de 2026, la tasa nacional de desempleo de Colombia había descendido a 8,8 por ciento, frente al 9,6 por ciento registrado un año antes; el nivel más bajo en más de 25 años”, resaltaron en su comunicación.
Sentenciaron que las cifras marcan un cambio de rumbo.
“El modelo de crecimiento anterior de Colombia concentró la riqueza, debilitó a las y los trabajadores, profundizó la informalidad y dejó al país vulnerable frente a la presión financiera y a la extracción”, remarcaron.
También ponderaron cómo la reforma agraria enfrenta uno de los cimientos históricos más graves de la desigualdad y la violencia: la concentración e inseguridad de la tierra.
“Para finales de 2025, más de 2,5 millones de hectáreas fueron incorporadas al proceso de reforma. Más de 750 mil hectáreas han sido aseguradas para el acceso a la tierra de familias campesinas, comunidades indígenas y comunidades afrocolombianas”, plantearon.
Tras una fundamentada exposición de por qué la transformación económica impulsada por el gobierno merece reconocimiento, advirtieron que la continuidad del proyecto económico progresista de Colombia tiene importancia internacional.
Manifestaron que Iván Cepeda, candidato presidencial del Pacto Histórico, se ha comprometido a dar continuidad a la agenda de reformas estructurales impulsadas por el gobierno del presidente Petro.
“La decisión le corresponde al pueblo colombiano. Pero el debate democrático de Colombia tiene una relevancia que trasciende sus fronteras: un país del Sur Global sí puede consolidar una estrategia de desarrollo que articule redistribución, transformación productiva, paz territorial, democracia económica y justicia climática”, consideraron.
Recordaron los entendidos que la historia de América Latina está llena de reformas interrumpidas antes de poder madurar, muchas veces en nombre de la “responsabilidad económica”, una expresión que con frecuencia ha encubierto la restauración de privilegios.
“Colombia se encuentra hoy en una encrucijada de esa naturaleza. Revertir los avances de los últimos años significaría regresar a la dependencia, la exclusión y la extracción rentista».
«Profundizarlos sería avanzar hacia una trayectoria distinta: una prosperidad construida a través del trabajo digno, la reforma agraria democrática, la diversificación productiva, la capacidad pública y la protección de las condiciones que hacen posible la vida”, anotaron.
Sentenciaron además que Colombia demuestra que otro camino económico es posible.
Con información de Prensa Latina