Frente al puesto de votación de Miami. Foto redes sociales Mafe Carrascal
Mientras crece el apoyo popular para la campaña de Iván Cepeda Castro y Aída Quilcué, también aumentan las intimidaciones y ataques por parte de seguidores del candidato Abelardo de la Espriella
Por: Valentina Bolaño Senior
@Vale_BoSe
En medio de la esperanza, la alegría, el arte, la juventud y la dignidad, el apoyo a Iván Cepeda y Aida Quilcué en la segunda vuelta presidencial es cada vez más grande. Sin embargo, los simpatizantes del contendor Abelardo de la Espriella han querido apagar la llama de la vida y el poder popular a través de amenazas, armas y gritos.
La campaña de miedo que está promoviendo De la Espriella alerta cada vez más a la ciudadanía por sus múltiples vulneraciones a los derechos humanos. Discursos de odio del mismo candidato, tales como “extirpar a la izquierda” o “los petristas son enemigos de la nación”, han hecho que sus votantes sean cada vez más violentos. Cientos de denuncias en redes sociales demuestran esto.
Tal como ocurrió en el barrio Parkway en Bogotá, cuando un grupo de jóvenes se movilizaban en apoyo a Cepeda y fue amenazado por un simpatizante de Abelardo de la Espriella con un arma. Esta intimidación ocurrió frente a niños, niñas y personas mayores que se encontraban en el lugar. “¡Sacó una pistola!”, gritaba una de las jóvenes mientras grababa, con manos temblorosas, lo que estaba ocurriendo.
🚨🚨 ¡Urgente!🚨🚨
Un integrante de la campaña de Abelardo de la Espriella amenazó con un arma a jóvenes que se manifestaban pacíficamente en apoyo al candidato presidencial @IvanCepedaCast en el Parkway, en Bogotá.
La intimidación ocurrió frente a niños, niñas y personas… pic.twitter.com/ZCijWyU6Kj
— Semanario VOZ (@SemanarioVOZ) June 5, 2026
Las amenazas en toda Colombia
Estas amenazas se han extendido por diversas partes del país. Es el caso de lo ocurrido en Bucaramanga, cuando un joven en la movilización de apoyo a Cepeda gritaba su nombre y una ciudadana, seguidora de De la Espriella, lo atacó violentamente dejándole aruñazos y moretones en su cara y cuello.
La violencia no se ha detenido. En Cucuta, otro seguidor amenazó e insultó a una ciudadana que estaba grabando. “Uribe presidente para darle plomo a toda esa parranda de guerrilleros, malditos”, decía a gritos.
La campaña de terror cada vez es más fuerte; la ola de violencia y amenazas no puede volver. Llamar a “destripar” a quienes piensan diferente está penalizado por la Ley 1482 de 2011 y sus posteriores reformas, donde se castiga el hostigamiento por motivo de raza, etnia, religión, género, orientación sexual y afiliación política.
La democracia no puede verse manchada de sangre.
Amenazas a los profesores
Ahora bien, a través de un correo de Salvación Nacional y firmado por Defensores de la Patria –el cual es el movimiento del candidato de la extrema derecha–, fueron amenazados 220 profesores de la Universidad Tecnológica de Pereira. Con el asunto “SE LES ACABÓ LA DICHA COMUNISTAS” hablan de destripar a quienes piensen desde el marxismo y se llama al exterminio del comunismo.
🚨 SIGUEN LAS AMENAZAS POR PARTE DE SEGUIDORES DE ABELARDO DE LA ESPRIELLA.
A través de un correo de Salvación Nacional y firmado por Defensores de la Patria, movimiento político del candidato presidencial Abelardo de la Espriella, fueron amenazados 220 profesores de la… pic.twitter.com/KXnM6X4qF8
— Semanario VOZ (@SemanarioVOZ) June 9, 2026
“Sabemos que los centros de formación ideológica para comunistas están desesperados buscando cómo hacemos trampa. Pero desde el movimiento Defensores de la Patria les advertimos que no vamos a descansar hasta erradicar a todo aquel que piense desde el marxismo y haga apología a ideologías basura que no le sirven a la patria milagro (…) vamos a limpiar todas las universidades de este país, vamos a eliminar el Ministerio de Educación y no vamos a permitir que los guerrilleros terroristas se sigan formando en estos centros basura”, se señala en el correo.
Este es un claro ejemplo de violencia política que pone en riesgo la libertad de pensamiento y atenta contra la democracia.
Cristian Herrera
La violencia se está profundizando en Norte de Santander. El asesinato del periodista Cristián Herrera por parte de un sicario que le disparó desde una motocicleta encendió todas las alarmas por las repetidas vulneraciones de los derechos humanos en la región.
Herrera llegaba a la casa de su suegra acompañado por su esposa e hija cuando fue atacado a tiros, acabando con su vida y silenciando la verdad. El periodista investigaba la financiación de campañas política de la derecha y sus posibles nexos con dineros ilegales; sus investigaciones se caracterizaron por su rigor y por contar con una amplia red de fuentes en la frontera y el departamento.
De manera inmediata, las autoridades empezaron con la búsqueda de los responsables y en menos de 72 horas se dio con su captura. La Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, lamentó el asesinato del pasado 6 de junio de 2026: “El asesinato de Cristián deja un vacío doble: por la pérdida de un destacado periodista, pero también por su compromiso con la protección y defensa del oficio de sus colegas en Cúcuta y Norte de Santander”.
Su asesinato ocurre después de un largo historial de amenazas y agresiones. En 2004 tuvo que salir del país debido a amenazas a su trabajo periodístico; desde el 2014 tuvo 17 ataques en su contra y en el 2017 fue víctima de una tentativa de homicidio. “Este hecho no puede entenderse como un crimen aislado. El asesinato de Cristián reitera las denuncias que ha hecho la Fundación: ejercer el periodismo en Cúcuta en una labor de alto riesgo”, señaló la FLIP.
Según la Fundación, ya en 2024 se había denunciado que Cúcuta era la ciudad más peligrosa para ejercer el periodismo: “entre el 2021 y el 2026, la FLIP ha documentado 154 agresiones contra periodistas en Cúcuta, que incluyen 72 amenazas. Además, se registró el asesinato de otros dos comunicadores en el departamento: Jaime Vásquez en Cúcuta y Jorge Méndez en Tibú”.
Eliminación del adversario
Este hecho no es aislado de la campaña de terror que se está generando desde la extrema derecha en la segunda vuelta presidencial, pues las amenazas, agresiones y discursos que promueven la eliminación del adversario político están creando un ambiente de miedo que pone en riesgo la convivencia pacífica y democrática.
No podemos volver a los tiempos del terror. La defensa de la vida y la paz es prioridad; la democracia se fortalece con respeto y participación, no con persecución y sangre.
Con información del Semanario Voz