En 2022, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, y el ministro de Transformación Digital, Mykhailo Fedorov, se reunieron con el director ejecutivo de Palantir, Alex Karp. Foto Sputnik Mundo
Una empresa estadounidense de inteligencia artificial se ha convertido en la nueva arma de destrucción masiva. La extrema derecha ha dicho que la implementará en Colombia
Por: Hernán Camacho
“El próximo presidente de Colombia no necesita prometer milagros. Solo una decisión en los primeros 100 días marcará el futuro: adoptar Palantir como sistema nervioso del Estado. El que lo haga, tiene mi voto”, escribió el 31 de agosto de 2025 el exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias. Hoy el uribista condenado por el escándalo de Agro Ingreso Seguro le hace campaña a De la Espriella.
Palantir Technologies Inc. fue fundada el 6 de mayo de 2003 en Mountain View, California, con una inversión inicial de dos millones de dólares proveniente de In‑Q‑Tel, el fondo de capital de riesgo de la Agencia Central de Inteligencia, CIA. La agencia, entonces dirigida por George Tenet durante la presidencia de George W. Bush, buscaba impulsar nuevas empresas de análisis de datos para mantener la ventaja tecnológica de la inteligencia estadounidense.
La compañía fue desarrollada en colaboración directa con analistas de la CIA. Sus fundadores son Peter Thiel, excofundador de PayPal; Alex Karp, actual director ejecutivo; Stephen Cohen, Joe Lonsdale y Nathan Gettings.
Thiel se ha consolidado como una figura clave del movimiento tecnolibertario de derecha y fue el principal inversor en la campaña al Senado de J.D. Vance, actual vicepresidente de Estados Unidos, con una donación de 10 millones de dólares.
El software
Palantir desarrolla plataformas de análisis de datos masivos impulsadas por inteligencia artificial. Sus dos productos principales son Gotham, utilizado por agencias de inteligencia, fuerzas armadas y departamentos de policía para labores de lucha antiterrorista y vigilancia –adjudicándose la operación de localización de Osama bin Laden en 2011–, y Foundry, un software de integración de datos para empresas privadas. Según ha declarado la propia empresa, “el software es ahora el sistema de armas”, una premisa que guía su expansión.
La compañía ha crecido a partir de contratos gubernamentales millonarios, con ingresos totales en 2025 de 4.475 millones de dólares y un beneficio neto de 1.915 millones. Su capitalización bursátil supera los 375 mil millones de dólares, por encima de empresas de guerra como la constructora de aviones Boeing o la fabricante más grande de armas de Estados Unidos Lockheed Martin, entre otras.
Una empresa milmillonaria
Entre los contratos recientes de Palantir se incluye un acuerdo con el Ejército de Estados Unidos hasta por 10 mil millones de dólares a 10 años, firmado en julio de 2025, que consolida 75 contratos previos para “modernizar la eficiencia militar”. En diciembre de 2025, la Marina estadounidense le otorgó un contrato por 448 millones de dólares para gestionar la cadena de suministro de submarinos nucleares mediante el sistema ShipOS.
Para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE, la empresa ha recibido más de 81 millones de dólares desde enero de 2025 y desarrolló una herramienta para identificar barrios donde realizar redadas masivas, según el medio 404 Media.
En el Reino Unido, el Sistema Nacional de Salud, NHS, firmó un contrato por 330 millones de libras (aproximadamente 445 millones de dólares) que permite a empleados de Palantir acceder directamente a los datos médicos de millones de pacientes, lo que ha generado controversia por la privacidad. En el primer semestre de 2025, la compañía recibió 373 millones de dólares del gobierno estadounidense, un 45% más que el año anterior.
El pasado 18 de abril, Palantir publicó en su cuenta de X un manifiesto de 22 puntos, resumen del libro La república tecnológica, escrito por Alex Karp y publicado en febrero de 2025.
El documento plantea tesis como: “Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su auge”, lo que significa un llamado a poner la tecnología al servicio de la estrategia imperial estadounidense. “El poder duro en este siglo se construirá sobre el software”, señalan los firmantes del feudotecnofascismo.
“La pregunta no es si se construirán armas de IA, sino quién las construirá”, dicen en una posición absolutamente guerrerista, recordando como recientemente se materializó en Irán contra la escuela de niñas en Teherán, considerada por la IA como objetivo de gran valor, asesinando a 165 niñas. Las niñas asesinadas mayormente eran hijas de militares de la Guardia Revolucionaria de ese país.
El Maven Smart System, de Palantir, el programa avanzado de sistematización de información centralizó satélites, drones y radar en una sola pantalla. Su cerebro es Claude, la inteligencia artificial de Anthropic, entrenada para hacer en minutos lo que antes tomaba semanas. El manifiesto de 2026 reitera esa visión en términos más explícitos.
Vigilancia global
Analistas señalan que Palantir representa un modelo de integración entre inteligencia estatal y corporaciones tecnológicas, donde los datos de los ciudadanos se convierten en un activo estratégico. América Latina, históricamente proveedora de materias primas, podría enfrentar un nuevo tipo de dependencia tecnológica si no desarrolla alternativas propias en inteligencia artificial y gestión de datos.
La pregunta planteada por diversos observadores es si la región será capaz de construir herramientas digitales públicas y democráticas, o si quedará sujeta al dominio de estas corporaciones de vigilancia global.
En El Salvador de Bukele y el Ecuador de Noboa ya se está implementando. Palantir es otro riesgo para las libertades básicas del pueblo de Nuestra América y en especial el colombiano.
Con información del Semanario Voz