Portada del libro que se lanzará en la Feria Internacional del Libro. Foto Librería Nuestra América
En su más reciente libro, el historiador Renán Vega Cantor propone una lectura frontal sobre el poder estadounidense. En medio de su crisis estructural, son un imperio que ha dejado atrás los eufemismos y que exhibe sin reservas sus mecanismos de dominación
Por: Anna Margoliner
@marxoliner
Durante décadas, Estados Unidos logró proyectarse como garante de la democracia, los derechos humanos y el orden internacional. Sin embargo, según el historiador Renán Vega Cantor, ese relato ha comenzado a resquebrajarse. En su libro más reciente, el autor sostiene que el país ha transitado de un “imperialismo con máscara” a uno “sin máscara”, en el que las formas de dominación se expresan de manera abierta.
“Hasta el gobierno de Joe Biden (2021-2025), Estados Unidos se presentaba como un amigo de la humanidad y una especie de ‘imperialismo benévolo’ y bonachón. Encubría sus acciones criminales, argumentando que buscaba imponer democracia, justicia, libertad y exportar los derechos humanos”, señala Vega Cantor.
Hoy, en cambio, las intervenciones ya no se justifican con ese lenguaje: “las maniobras agresivas contra otros países… ya no las camufla con palabras candorosas, porque anuncia que va por el petróleo, los recursos naturales y fomenta el ‘cambio de régimen’ cuando lo considere necesario”
Este giro no responde únicamente a cambios de liderazgo político. Para el autor, es el resultado de una doble crisis: interna, marcada por desigualdad, pobreza, violencia y desindustrialización; y externa, en la que Estados Unidos pierde hegemonía frente a potencias como China y Rusia. En ese contexto, la exhibición abierta del poder se convierte en una forma de compensar la pérdida de legitimidad.
Lenguaje, hegemonía y poder
Uno de los ejes centrales del libro es la crítica al lenguaje dominante en las ciencias sociales y en la política internacional. Durante las últimas décadas, términos como “globalización” desplazaron categorías más críticas como “imperialismo”. Para Vega Cantor, este cambio no es inocente, sino el resultado de una correlación de fuerzas favorable al orden hegemónico.
“El lenguaje imperante es resultado de una determinada correlación de fuerzas. Así, ‘globalización’ forma parte de una vulgata planetaria del orden imperialista”, explica, ubicando este giro tras la caída del Muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética. En ese escenario, se proclamó el “Fin de la Historia” y se consolidó la idea de un mundo armónico bajo liderazgo estadounidense.
El problema, advierte, es que ese léxico oculta relaciones de dominación. La “globalización”, lejos de ser un proceso neutral, encubre una estructura de poder desigual. De ahí que autores como James Petras la hayan denominado irónicamente “Globaloney”, es decir, una forma de “bobalización”
Pero la hegemonía no se sostiene solo con palabras. Siguiendo la perspectiva del marxista italiano Antonio Gramsci, Vega Cantor subraya que el poder también opera a través de mecanismos culturales y simbólicos que naturalizan la dominación. “Estados Unidos ha usado… el inglés como lengua franca, la cultura de masas, la ‘ayuda al desarrollo’… y la formación de investigadores en universidades estadounidenses”, señala.
Este “imperialismo blando” se reproduce en espacios académicos y mediáticos, donde se difunde el American Way of Life y se legitima un modelo específico de democracia. Incluso, advierte, instituciones educativas en países como Colombia dependen de financiamiento externo que condiciona sus agendas y enfoques.
Continuidades, crisis y horizonte
Aunque el libro enfatiza cambios recientes, también insiste en la persistencia de rasgos históricos. Desde su independencia, sostiene Vega Cantor, Estados Unidos ha estado marcado por “racismo, violencia, idolatría y brutalidad”, elementos que se proyectan desde la colonización hasta la política exterior contemporánea.
“Quienes primero soportaron esa brutalidad… fueron los pobladores originales… y la población africana que fue esclavizada”, recuerda. Estos rasgos, añade, están inscritos en doctrinas como la Monroe y se han reproducido en la expansión territorial y en las intervenciones en América Latina y otras regiones
Hoy, sin embargo, ese poder enfrenta límites. La crisis estructural del país se expresa en múltiples indicadores: pobreza, deterioro de infraestructura, crisis educativa, endeudamiento creciente y pérdida de competitividad frente a otras potencias. A pesar de ello, el modelo se sostiene mediante el control del dólar y la apropiación de recursos globales.
“Lo que permite a Estados Unidos mantener su modo despilfarrador de vida es el robo que hace al resto del mundo vía dominio del dólar”, afirma. Pero ese mecanismo es cada vez más frágil, lo que empuja al país hacia una estrategia de confrontación permanente: “pretende evitar [su declive] con guerra permanente… donde y cuando lo considere necesario”
El derecho internacional está muerto
En este escenario, también entran en crisis los discursos que durante décadas legitimaron el orden internacional. Conceptos como democracia, derechos humanos o derecho internacional, sostiene el autor, han funcionado como dispositivos ideológicos que hoy pierden credibilidad.
“Tras los sucesos de Gaza, Venezuela e Irán el derecho internacional está muerto y enterrado”, afirma, cuestionando la eficacia de instituciones como la ONU y la democracia liberal, que considera “ineficaz y antipopular”
Frente a este panorama, Vega Cantor plantea la necesidad de recuperar un lenguaje crítico y de repensar los horizontes políticos. Esto implica no solo revisar conceptos, sino también abrir la posibilidad de proyectos alternativos: “recuperar el horizonte socialista, comunista y anticapitalista… que tanto se escondió en los últimos 40 años”
Su propuesta no es simplemente una denuncia, sino una invitación a reexaminar las categorías con las que se piensa el mundo. En un contexto de transformaciones geopolíticas aceleradas, su lectura plantea una pregunta de fondo: si el imperialismo ha dejado de ocultarse, ¿qué herramientas teóricas y políticas quedan para comprenderlo —y confrontarlo— desde América Latina?
El lanzamiento se llevará a cabo en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, FILBO, el próximo viernes 24 de abril a las 11:30 am en el Gran Salón F y pueden adquirir su ejemplar en el stand de la Librería Nuestra América y la Editorial Teoría y Praxis ubicado en el pabellón 6, piso 1, número 633.
Con información del Semanario Voz