Por: Raúl Pacheco Granado

Con menos de dos meses en el ejercicio del gobierno, Abelardo de la Espriella muestra que la oscuridad de su gobierno inicia por la información. La ausencia de datos e información confiable comienza a ser un signo del gobierno, propicio para la aparición de relatos o deepfakes. La frase “dato mata relato” como guía del debate público se invierte por el acomodo donde “relato mata dato”. Veamos cuatro ejemplos.

Un primer hecho se relaciona con el costo de los vuelos del mandatario. El presidente tiene especial cariño por el helicóptero (taxicóptero), el cual lo usa hasta en trayectos de cinco minutos. Al congresista José Luis Bohorquez, del Pacto Histórico, le tocó recurrir a una acción de tutela –que fue respondida de manera parcial– para enterarnos de que el presidente gastó en 18 días mas de $1.117 millones, cifra que continúa incrementándose a medida que amplían la respuesta.

Otro ejemplo fue el operativo en Riohacha que derivó en la muerte de alias el Bendito Menor y su compañera, alias la Bebecita, miembros de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. El cadáver presentado como trofeo no habría sido producto de un golpe de inteligencia policial con apoyo de Estados Unidos, sino un ajuste de cuentas interno contra un miembro incómodo para su organización.

Un tercer hecho fue la salida de Ricardo Valencia del DANE por decir que no encontró evidencias de manipulación de cifras durante el gobierno Petro. Valencia, exsubdirector y conocedor del DANE, sabe del rigor en la recolección, procesamiento y publicación de las estadísticas oficiales. De La Espriella montó en colera porque el desempleo disminuyó hasta julio de 2026, lo cual contradice el desastre económico que vende. Piedad Urdinola, exdirectora de la entidad, denunció que el presupuesto 2027 recorta lo asignado a mínimos históricos.

Un cuarto caso es la mordaza impuesta a ministros y directores de entidades del gobierno nacional a través de la Directiva 001, mediante la cual prohibieron ruedas de prensa y reservaron entrevistas únicamente para medios amigos, previa autorización del presidente y la jefatura de prensa.

Un último caso lo denunció María Jimena Duzan en su pódcast esta semana. En conversación con César Caballero, reveló que a los periodistas hoy les resulta más difícil acceder a información del gobierno nacional, pues no responden a los derechos de petición de información, por lo que deben acudir a tutelas e incluso incidentes de desacato para que los ministros y directores de entidades respondan sobre los temas consultados.

El gobierno De la Espriella necesita la ausencia de datos o, en su defecto, la mayor escasez posible de ellos, porque la “Patria Milagro” se construye con base en el relato (la idea). La batalla cultural que plantean asume la verdad como algo desvinculado de la realidad y los hechos (lo material), que se puede relativizar y esparcir en redes sociales para moldear a la sociedad. Desnudarla es nuestra tarea.
25 de septiembre 2026
con información del Semanario Voz

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