Postales que deja los cierres de campaña en Bogotá, Cartagena y Barranquilla. Fotos cortesía

Iván Cepeda Castro cerró su campaña con multitudes en Bogotá, Cartagena y Barranquilla. Bajo la consigna de derrotar al uribismo, presentó las ocho líneas de su gobierno progresista y convocó al triunfo en primera vuelta.

Por: Hernán Camacho

La campaña presidencial de Iván Cepeda entró en su fase final con una demostración de fuerza territorial que acalló a sus detractores. En el cierre de su recorrido, el candidato del Pacto Histórico encabezó cuatro multitudinarias concentraciones en las principales ciudades del país.

La primera fue en Bogotá el pasado viernes 22 de mayo; luego, el candidato se traslado a Cartagena, Barranquilla y el broche de oro en Sincelejo. No fueron actos de despedida, sino el lanzamiento de una ofensiva final. Las imágenes de plazas abarrotadas, banderas ondeando y un candidato con mucha fuerza discursiva son la postal del cierre de una campaña que se encamina a ganar en primera vuelta.

Bogotá

La jornada empezó en la capital del país. Ante una multitud que desbordó la tradicional Plaza de Bolívar y sus alrededores, Cepeda fue contundente al señalar al principal responsable del conflicto y la violencia política en Colombia.

“Ellos quieren devolverle el país a los tiempos de los falsos positivos, a la corrupción descarada y al sometimiento de los trabajadores”, denunció en una alusión directa a la sombra de Álvaro Uribe Vélez, a quien señaló como el gran elector detrás de las campañas de Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.

Cepeda no solo defendió las reformas laborales y pensionales que han sacado de la pobreza a millones, sino que advirtió que la ultraderecha tiene un plan sistemático para desmontar cada uno de esos avances. También dedicó un espacio para rechazar las recientes campañas de desprestigio que lo vinculaban falsamente con grupos armados. Su llamado fue claro: ganarle a la derecha para que los pobres sigan siendo la prioridad, no el sacrificio. “Primero los pobres, por el bien de todos”, reiteró.

“En estos últimos días de campaña les hago la más cordial invitación a que terminemos la tarea con un gran triunfo en las urnas y derrotemos a la extrema derecha como se lo merece. Vamos a asegurar nuestro triunfo no dejando un solo rincón del territorio por recorrer, una sola casa por visitar, un solo mensaje por enviar a través de las redes sociales y de WhatsApp, una sola ventana sin un afiche, y atención a esto: ni una sola pared sin nuestros murales”, señaló Cepeda ante la multitud.

Cartagena

El segundo acto se realizó en Cartagena, en el sector de La Boquilla. La convocatoria fue de casi 20 mil personas, un número significativo para la capital de Bolívar. Allí, Cepeda llegó acompañado de su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué.

El discurso fue de unidad y de llamado a la acción. Hizo un recuento de los logros del gobierno del presidente Gustavo Petro: la reducción de la pobreza, el aumento del salario mínimo, la reforma pensional y la recuperación de la dignidad nacional.

Fue en La Boquilla, durante la gira por Cartagena, donde Cepeda sintetizó el espíritu de su campaña:

“Hemos hecho una campaña que ha tenido la forma de un diálogo permanente con el pueblo colombiano. Nos interesa hablar con las comunidades y escuchar al pueblo. Hemos tomado sana distancia de manera consciente de la política del espectáculo”.

Y añadió: “No nos hemos prestado al juego de la humillación ante los poderes económicos o mediáticos. No hemos construido esta campaña obsesionados como nuestras competidoras y competidores por tener más micrófono radial, más cámara televisiva o más portada de revista”.

El candidato fue más allá y delineó las diferencias con sus adversarios: “No competimos por tener la publicidad más vistosa, ni disfrazarnos de lo que no somos para agradar, o camuflarnos a última hora de pueblo. Nosotros somos del pueblo y no tenemos que ponernos ropajes”.

La sentencia cayó como un balde de agua fría sobre la estrategia de la derecha, que ha basado sus campañas en la imagen y el espectáculo, mientras que Cepeda ha privilegiado el contacto territorial, el cara a cara y la escucha activa.

Barranquilla

El broche de oro de la gira estuvo reservado para Barranquilla, donde se vivió la manifestación más grande vista en un cierre de campaña en esa ciudad. La concentración no solo ocupó la Plaza de la Aduana, sino que se extendió por ocho cuadras aledañas, todas repletas de militantes y simpatizantes.

Las cifras hablan por sí solas: más de 80 mil personas se dieron cita para escuchar al candidato, una muestra contundente del apoyo popular en la región. “Sin duda que Cepeda tiene un arraigo significativo que ratifica su crecimiento en campaña”, señalaron analistas políticos presentes en el evento.

En Barranquilla, Cepeda reivindicó sus raíces caribeñas provenientes de su madre, Yira Castro. Habló de su legado familiar de lucha política y de su extensa trayectoria como defensor de derechos humanos.

La magnitud de la convocatoria en Barranquilla no tiene precedentes recientes en la historia política de esa ciudad. Fueron ocho cuadras repletas de ciudadanos que coreaban consignas a favor del cambio y ondeaban banderas del Pacto Histórico. El próximo domingo 31 de mayo esas plazas llenas se convertirán en votos.

Balance final

Con estos cuatro actos masivos, la campaña de Iván Cepeda demostró que es la única con capacidad de movilización real en el territorio. Mientras sus oponentes se desangran en peleas internas o dependen de costosas producciones mediáticas, Cepeda ha construido su poder a punta de zapatos, con diálogo y cercanía. La derecha intentó cerrar sus campañas con eventos más pequeños y con discursos centrados en el miedo. El contraste es evidente: la multitud de Cepeda no asiste por obligación, sino por convicción.

El cierre de campaña unificó a las bases del Pacto Histórico en torno a una idea simple pero poderosa: la única manera de defender la paz, la salud y la educación es ganando en primera vuelta. Los organizadores advirtieron que la élite económica no se rendirá fácilmente, por lo que el llamado a los ciudadanos fue a votar temprano y a ejercer como veedores del proceso.

Las movilizaciones en Bogotá, Cartagena y Barranquilla son la constatación de que el candidato del cambio ha logrado conectar con las mayorías.
Con información del Semanario Voz

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