Foto Fatemeh Bahrami – Anadolu Agency
Washington y Tel Aviv se han embarcado una vez más en una peligrosa aventura que acerca rápidamente a la región a la catástrofe humanitaria, económica y, muy posiblemente, radiológica
Por: Alberto Acevedo
El gobierno de Irán y el presidente de ese país, Masoud Pezeshkian, difundieron en la tarde del pasado sábado una declaración con motivo de la muerte del líder supremo de esa nación, el ayatola Alí Jamenei, durante los bombardeos de la aviación israelí-estadounidense, iniciados ese día.
“Este importante crimen no quedará sin respuesta y abrirá una nueva página en la historia del mundo islámico y del chiísmo”, dice la declaración.
“La sangre pura de este distinguido líder fluirá como manantial y erradicará la opresión y la criminalidad sionista-estadounidense”, asegura el comunicado. Tanto el pueblo iraní como otros pueblos libres del mundo harán “que los perpetradores y comandantes de este importante crimen se arrepientan”.
La declaración describe al fallecido líder como “modelo de sacrificio y resistencia”. Algunas de sus características “se pueden encontrar en pocos líderes políticos”, indicaron Pezeshkian y su gabinete.
Su trayectoria no se detendrá
Por su parte, los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, CGRI, se pronunciaron el mismo sábado sobre la muerte de su líder espiritual. “Con el martirio y la migración a Dios de Jamenei, su camino y su trayectoria no se detendrán, sino que continuarán con poder y esplendor. Este martirio hará que nuestra nación se muestre más decidida a continuar el luminoso camino de Jamenei”, señala el pronunciamiento.
En este sentido, calificaron la muerte del líder iraní como un “acto criminal y terrorista”, además de “una violación flagrante de las normas religiosas, morales y legales”. “Por lo tanto, la mano de la venganza de la nación iraní no dejará escapar a los asesinos”, advirtió, prometiendo “infligirles un castigo severo, decisivo y humillante”.
En estos términos se conocieron las primeras reacciones de las autoridades iraníes tras los bombardeos registrados en la madrugada del sábado 28 de marzo, en el que fuerzas combinadas de Israel y Estados Unidos dispararon contra objetivos estratégicos gubernamentales de la nación persa.
Impacto en la población civil
Tel Aviv lanzó el pasado sábado un ataque contra Irán, informó el Ministerio de Defensa del país hebreo. “El Estado de Israel ha lanzado un ataque preventivo contra Irán para eliminar las amenazas al Estado de Israel”, dijo el titular de la cartera, Israel Katz. El ministro advirtió que “como resultado se espera un ataque con misiles y drones contra el Estado de Israel en el corto plazo” y que firmó una orden especial que impone el estado de emergencia especial en el frente interno en todo el territorio del país.
Tras el anuncio de Tel Aviv, la Casa Blanca anunció que también participaba en el ataque. Después se fueron conociendo los resultados del operativo agresor. Uno de los bombardeos israelíes impactó una escuela de primaria y causó decenas de muertos. De acuerdo con la última actualización, el saldo es de 153 personas fallecidas y 95 heridos. Otras 19 murieron en la ciudad de Lamerd producto de un ataque de fuerzas israelíes y estadounidenses, que impactó un gimnasio.
Previamente, el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, declaró que Estrados Unidos no inició el conflicto con Irán, pero aseguró que le pondrá fin. “No toleraremos misiles potentes dirigidos contra el pueblo estadounidense. Estos misiles serán destruidos, junto con la producción de misiles en Irán. La Armada iraní será destruida. Y como el presidente Trump ha dicho toda su vida, Irán nunca tendrá armas nucleares”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, por su parte, en un comunicado divulgado el fin de semana anterior, desvirtuó la versión de los agresores de Irán de que se trata de un ataque ‘preventivo’ y aseguró, por el contrario que “se trata de un acto de agresión armada planificado y no provocado”.
Peligrosa aventura
“La magnitud y el carácter de los preparativos militares, políticos y propagandísticos que precedieron a este paso temerario -incluido el despliegue en la región de un importante contingente de fuerzas estadounidenses- no dejan duda de que se trata de un acto de agresión armada planificado y no provocado, contra un Estado soberano e independiente, miembro de la ONU, en violación de los principios y normas fundamentales del derecho internacional”, señala el comunicado de la Cancillería.
El Ministerio denunció que “Washington y Tel Aviv se han embarcado una vez más en una peligrosa aventura que acerca rápidamente a la región a la catástrofe humanitaria, económica y, muy posiblemente, radiológica”. “Las intenciones de los agresores son claras y se han declarado abiertamente: destruir el orden constitucional y eliminar el liderazgo de un Estado indeseable que se ha negado a someterse a los dictados de la fuerza y la hegemonía”, puntualizó.
“En realidad, los motivos de Washington y Tel Aviv no tienen nada que ver con el régimen de no proliferación. No pueden evitar comprender que, al hundir a Oriente Medio en el abismo de una escalada descontrolada, en realidad están animando a los países de todo el mundo, especialmente de la región, a adquirir capacidades cada vez más sofisticadas contra las amenazas emergentes”, precisó la Cancillería rusa.
Se extiende el conflicto
Ya hay signos de que el conflicto, como lo prevé el gobierno ruso, puede extenderse peligrosamente por toda la región del Medio Oriente. Mientras Israel hacía un balance de que en las dos primeras jornadas de su intervención cerca de mil objetivos militares y de interés habían sido atacados por sus fuerzas en Irán, los hutíes en Yemen y las fuerzas de Hezbolá, en Siria, anunciaban bombardeos a Israel para ‘vengar’ la muerte del ayatolá Jamenei.
Irán, por su parte, en respuesta a la agresión de que fue objeto, dijo que puso en marcha la operación ‘Promesa de Verdad 4’. En sus acciones de represalia dirigió misiles contra cerca de 40 bases militares norteamericanas en la región y varios de sus misiles impactaron las instalaciones de la V Flota de la Armada de Estados Unidos en Baréin.
También atacó bases militares estadounidenses en Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y varios centros militares de Israel. Irán anunció además que misiles suyos destruyeron un sofisticado radar israelí THAAD ubicado en los Emiratos Árabes Unidos.
Entre tanto, Francia, Alemania y el Reino Unido anunciaron tener tropas dispuestas para “acciones defensivas” contra Irán. Este involucramiento ha merecido un rechazo generalizado de amplios sectores de la opinión pública internacional.
Con información Semanario Voz