El material, resultado de una investigación de Diario Red y Hondurasgate, sitúa en el centro de la trama el intento de garantizar el retorno de Hernández a la presidencia, con respaldo de Trump y apoyo de sectores vinculados a Israel. Foto: EFE
El presidente Gustavo Petro, cuestionó al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, por lograr la liberación del exmandatario de Honduras y narcotraficante, Juan Orlando Hernández para destruir a Colombia y a México.
¿Que razón tiene el señor Netanyahu para pagar por liberar un gran narcotraficante, expresidente de Honduras, solo con el fin de destruir el gobierno de Colombia y México?
¿Acaso no demuestra que quienes luchamos en vanguardia contra el narco y somos agredidos por él, somos… https://t.co/dc5h0NQu1v
— Gustavo Petro (@petrogustavo) May 6, 2026
Asimismo, Petro cuestionó si “¿acaso no demuestra que quienes luchamos en vanguardia contra el narco y somos agredidos por él (Netanyahu), somos México y Colombia?”, enfatizó Petro al calificar el contenido de los audios como el “hondurasgate”.
Una serie de audios divulgados por el medio español Diario Red han encendido las alarmas en la región al exponer lo que sería una presunta operación coordinada desde Estado Unidos, orquestada por Donald Trump por medio de Juan Orlando Hernández, para influir políticamente en varios países latinoamericanos mediante la creación de plataformas digitales de desinformación. Las grabaciones, atribuidas al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años por narcotráfico e indultado por Donald Trump, y al actual mandatario Nasry Asfura, contienen conversaciones que apuntan a financiamiento, estrategias comunicativas y posibles campañas contra gobiernos de la región, entre ellos los gobiernos progresistas de Colombia y México.
¿Presiones políticas y advertencias sobre la estabilidad de gobiernos en la región?
En otro de los fragmentos más comprometedores, se escucha una solicitud directa de dinero hecha por Juan Orlando Hernández para la creación de una estructura mediática: “Necesito… unos 150 mil dólares… vamos a montar una oficina para poner una unidad de periodismo digital.”
El objetivo, según el audio, no sería meramente informativo. La conversación detalla una estrategia más amplia: “Nos van a montar un sitio de noticias donde van a sacar unos datos importantes sobre Manuel Zelaya y Xiomara Castro.”
Ambos mencionados, Manuel Zelaya y Xiomara Castro, figuran como posibles blancos de esta operación.
El intercambio también deja ver preocupación por evitar rastros: “Vamos a montar una célula… desde Estados Unidos… para que no nos rastreen ahí en Honduras.”
En la conversación además se plantea una expansión regional de la estrategia con el objetivo de presuntamente desestabilizar gobiernos contrarios a las ideologías estadounidenses: “Se vienen unos expedientes contra México… contra Colombia… y lo más importante, contra Honduras.”
Además, se menciona una supuesta articulación con otros líderes políticos de la región, incluyendo al presidente argentino Javier Milei: “Estuve en una llamada con el presidente Javier Milei… podemos hacer cosas grandes para toda Latinoamérica.”
Financiación, propaganda y desestabilización
Lo que se desprende del contenido es la posible existencia de un entramado de financiamiento orientado a la creación de plataformas digitales con objetivos políticos, lo que pone en entredicho la independencia de ciertos espacios informativos. La conversación sugiere que estos proyectos no responderían a dinámicas periodísticas tradicionales, sino a intereses estratégicos ligados a la influencia y construcción de narrativa en distintos países.
A esto se suma un elemento especialmente sensible: la participación del expresidente Juan Orlando Hernández, cuya condena por narcotráfico en Estados Unidos agrava la dimensión del caso. Su presencia en este tipo de intercambios refuerza la preocupación sobre la naturaleza de los actores involucrados y los fines de estas iniciativas.
El contenido también permite inferir que la estrategia no se limitaría a la difusión de información, sino que buscaría incidir directamente en escenarios políticos mediante campañas dirigidas, incluyendo la elaboración y circulación de materiales que afecten a gobiernos o figuras no alineadas ideológicamente.
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