Manifestación del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida en Pasto, Nariño. Foto cortesía

El candidato del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida recorrió el sur de Nariño, donde recibió el mandato para profundizar la reforma agraria y la economía popular. Mientras tanto, Aída Quilcué visitó el Putumayo con gran acogida popular

Por: Zabier Hernández Buelvas
zahebu3@gmail.com

Dos obreros y una obrera desayunaban en la zona industrial de Bogotá. Hablaban de política, políticos, el gobierno y de elecciones.

Uno de los obreros le pregunta a los otros dos: «¿y por quién van a votar?» La obrera, sin pensar mucho, contestó de inmediato: «Por Cepeda, por supuesto». El otro obrero planteó que lo estaba pensando, pero que: «le atraía Cepeda y Quilcué». Los dos, casi al tiempo, le preguntaron al tercero: «¿Y tú, por quién votarás?».

Este, de manera casi despectiva, expresó: «No votaré, todos los políticos son iguales, no importa si son de derecha o de izquierda». ¡Y de pronto!, un viraje inesperado: «Ahora, lo que si reconozco es que Petro ha hecho un super esfuerzo por cambiar las cosas; quien sabe, tal vez me anime a votar por Cepeda si va continuar lo de Petro y, sobre todo, ¡si lo va a hacer mejor que Petro!». El tercer trabajador a pesar de su abstencionismo, en la conversación deja la puerta entreabierta para apoyar el cambio.

La puerta por tocar

Varios aspectos importantes sobresalen de esta pequeña conversación del pueblo trabajador. Primero, hablan de política, tiene una opinión diferenciada sobre las opciones que están en el escenario del debate político, lo que indica una politización del pueblo.

Segundo, están preocupados por el país, por quienes lo dirigen y toman decisiones que afectan a la clase trabajadora. Tercero, tienen una opinión sobre los políticos que están en la contienda. Cuarto, el tercer trabajador representa una franja escéptica, que está comenzando a dejar su rigidez abstencionista y comienza a ser indecisa. Es la población que aún está por explorar y convencer.

La puerta escéptica que entreabrió el tercer trabajador es la puerta de la victoria en primera vuelta; hay que insistir en ella hasta que se abra plenamente. Es la franja a la que hay que atraer a la propuesta de Iván y Aída. No es un porcentaje menor el de los colombianos que no votan en elecciones. El comportamiento histórico de abstención en las elecciones se movía entre el 50 y el 60%. Solo hasta 2018 y 2022, la tendencia comenzó a cambiar, mostrando una disminución visible.

Aún hay pueblo por convencer, hay franjas por persuadir y hay puertas por abrir. Al termino de las elecciones de 2022, el registrador daba los siguientes datos: “De los 39.002.239 colombianos que estaban habilitados para ejercer su derecho al voto en Colombia y en el exterior durante la segunda vuelta presidencial, 22.687.910 ciudadanos acudieron a las urnas, lo que se traduce, en una participación del 58,17%, el más alto desde 1998”.

Asimismo, indicó que, “con respecto al índice de abstención, este disminuyó, pues en las elecciones del pasado domingo se registró una abstención del 41,83% y en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 2018 fue del 46,07%, es decir, una disminución del 4,24%. Por primera vez logramos bajarle casi cinco puntos porcentuales a la abstención. Se trata de una cifra histórica”.

La motivación del votante

Un elemento que tal vez pasó desapercibido en la conversación de los tres trabajadores fue la mención que hizo el abstencionista sobre Petro y su esfuerzo por cambiar la situación actual del país. La clave de generar un cambio en la franja no votante está en mostrar, explicar y socializar los logros del Gobierno actual del Pacto Histórico, liderado por el presidente Gustavo Petro.

Es acertado mostrar a Iván como el continuador de una administración que ha hecho todo por beneficiar a la clase trabajadora, disminuir la pobreza, atender y dignificar a los ancianos, elevar la capacidad adquisitiva de las familias y repartir la tierra al campesinado. Este acierto se potencia cuando este mensaje sobre los logros del Gobierno llega directamente al abstencionismo. Puede moverlo y hacerlo cambiar.

Lo valioso de convencer a un abstencionista es que este, por lo general actúa con gran conciencia y sinceridad incidiendo en su entorno más inmediato de manera efectiva y constructiva. Cada abstencionista convencido nunca cesará en su crítica y en la sospecha sobre el poder, el gobierno y los políticos, pero aun así, actuará en favor del cambio y del apoyo a la propuesta del Pacto Histórico, porque es capaz de reconocer a la vez los aciertos y logros.

La autocrítica convence

El otro factor que puede mover la franja no votante hacia un apoyo decidido hacia Iván Cepeda y Aida Quilcué, es que por la hendija de una puerta entreabierta debe entrar la autocrítica de lo que debe cambiar y no debe volver a suceder.

Si un trabajador común que es un no votante, intenta reconocer que hay avances y logros, esta posición debe ser reforzada con la autocrítica. A esta franja de abstencionista les preocupa la corrupción, aunque no sea acertado por parte de ellos, generalizar, pero es su forma de expresar su descontento ante esta problemática.

Hay que reconocer que en el actual Gobierno han surgido personajes de dudosa actuación y que han querido poner el proyecto político y las instituciones al servicio de sus intereses personales. En vez de debilitarnos, nos fortalece y posiciona a Iván Cepeda en una posición de respeto y coherencia con el discurso de la ética del cambio.

Esta franja de no votantes es clave en esta recta final porque se haya en el centro de la disputa política. Por un lado, la extrema derecha pretende alejarla de toda participación política y electoral aplicando la estrategia de incentivar el odio, las mentiras y la ordinariez ramplona. Pero, por otro lado, la izquierda y el progresismo deben insistir en la política y la pedagogía del amor. Un relato lleno de hechos concretos por el cambio y la dignificación de la mayoría de colombianos y colombianas.

Iván Cepeda es el mejor ejemplo de la verdad y de una ética ejemplar. La franja no votante muestra signos de respeto y reconocimiento. Allí está la consolidación del triunfo el próximo 31 de mayo.
Con información del Semanario Voz

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