José Luis Díaz-Granados. Foto cortesía

El máximo certamen cultural y literario de Bogotá hizo un reconocimiento a la vida y obra del poeta nacional en sus ochenta años de vida

Redacción Cultural

La Feria Internacional del Libro de Bogotá le concedió al maestro José Luis Díaz-Granados uno de los homenajes más sentidos en la reciente edición 2026. La celebración se dio por los ochenta años de vida del poeta nacional con un recital titulado: Su poesía en boca de sus amigos.

El evento contó con la presencia de su hijo, y también poeta, Federico Díaz-Granados y Santiago Espinosa, Catalina González y Vanessa Londoño. Con este acto la feria destacó la figura emblemática del maestro José Luis en la lírica colombiana y como representante de la denominada “generación sin nombre”.

“Sus versos reunidos en libros como La fiesta perpetua y otros tomos poéticos, despliegan una voz íntima y meditativa que explora la memoria, la vida cotidiana y la profundidad del lenguaje”, expresaron las autoridades de la FILBo 2026 en el homenaje.

Generación sin nombre

El poeta y escritor José Luis Díaz-Granados es una de las figuras más representantes de la literatura colombiana contemporánea. Se destaca no solo su papel en la renovación poética a finales del siglo XX, sino también su intensa actividad como gestor cultural, periodista y docente.

El poeta nació en Santa Marta el 15 de julio de 1946. Creció en un entorno caribeño determinante en su sensibilidad literaria. Trasladado a Bogotá, realizó estudios de educación secundaria en el Externado Nacional Camilo Torres y el Gimnasio Boyacá.

Posteriormente hizo estudios en teología, periodismo y pedagogía en instituciones como la Pontifica Universidad Javeriana, donde alcanzó una formación humanista y multidisciplinaria.

El maestro Díaz-Granados es uno de los principales exponentes de la denominada “generación sin nombre”, un grupo de poetas y poetisas colombianas que a finales de los años sesenta intentaron romper con los moldes de la poesía convencional.

Esta generación de poetas y poetisas también respondieron a un convulsionado contexto sociopolítico y cultural. Dentro de las grandes influencias se encuentran el boom latinoamericano, las tensiones políticas de la Guerra Fría y las transformaciones en América Latina, siendo la Revolución cubana una de las grandes inspiraciones.

Obra

El poemario El laberinto (1968), obra temprana en la vida de Díaz-Granados, lo ubicó como una de las voces más renovadoras de la “generación sin nombre” y una de las promesas de la literatura en la segunda mitad del siglo XX.

La producción de Díaz-Granados es extensa y diversa. A lo largo de su carrera ha publicado más de 30 libros de poesía, novela, ensayo, literatura infantil y reportajes periodísticos culturales.

Su estilo ha sido característico por la búsqueda de lenguaje directo y despojado, la experimentación formal, la tensión entre lo cotidiano y lo mítico, y el rechazo al artificio retórico excesivo de la grandilocuencia.

Con la novela Las puertas del infierno fue finalista del premio Rómulo Gallegos. También se destacan en este género El esplendor del silencio, Ómphalos y La noche anterior al otoño.

En el ensayo literario y la crónica cultural, Díaz-Granados ha trabajado textos sobre figuras como Gabriel García Márquez, Pablo Neruda, entre otros referentes literarios, donde construye permanentemente un diálogo con la tradición latinoamericana.

Periodista cultural

Otro de los roles fundamentales del maestro Díaz-Granados ha sido como periodista cultural. Durante más de dos décadas fue comentarista del suplemento Lecturas Dominicales de El Tiempo. Condujo el programa televisivo cultural Ventana al Libro entre 1993 y 1997. Además, ha sido un permanente colaborador del Semanario VOZ en casi cuatro décadas.

En su carrera ha recibido múltiples premios y distinciones, donde se están el Premio Poesía “Carabela” en 1968, el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar en 1990, el Premio Nacional de Novela Ciudad de Pereira en 1994, la Medalla del Centenario de Pablo Neruda en 2004 y el Premio Kaqiu-Penn Warren otorgado por China en 2024.

En resumen, la vida del poeta Díaz-Granados es considerada como central en la literatura colombiano, no solo por su exquisito trabajo, sino por ser un intelectual comprometido con la cultura, un mediador entre la tradición y la renovación literaria, y un militante de las justas causas sociales.
Con información del Semanario Voz

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