Por: Aída Avella

El 8 de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, Colombia elegirá un nuevo Congreso en una jornada histórica. El Pacto Histórico da un paso firme hacia una democracia más justa y equilibrada, ya que la mayoría de sus listas al Senado y a la Cámara están encabezadas por mujeres, y las elegidas por el Pacto conformarán la mitad de su bancada, lo que permitirá avanzar en la representación femenina tanto en la bancada como en el Congreso de la República.

El Pacto Histórico se ha consolidado como la primera fuerza política del país. Es el resultado de la convergencia de procesos sociales y políticos que vienen desde el siglo pasado, como la Unión Patriótica, el Partido Comunista Colombiano, el Polo Democrático Alternativo, los Progresistas y una amplia fuerza social comprometida con la justicia social. Esta unidad representa el avance más significativo del pueblo colombiano hacia el bienestar y una democracia amplia y participativa.

Para esta contienda electoral, el Pacto Histórico presenta una lista única y en cremallera, garantizando la paridad entre hombres y mujeres. Las candidaturas fueron definidas mediante consulta abierta a militantes y ciudadanos simpatizantes, lo que refleja un modelo de participación directa y decisión colectiva.

Encabezado por su candidato presidencial, Iván Cepeda Castro, el Pacto Histórico inició en octubre una campaña que recorrió cerca de medio centenar de municipios, dejando en cada discurso la impronta del cambio con ética y transformaciones profundas. Por eso, el Congreso es determinante, ya que sin mayorías las reformas se bloquean.

Hace cuatro años, las mayorías tradicionales en el Congreso pusieron trabas al gobierno del presidente Gustavo Petro. Hundieron la reforma a la salud, bloquearon la reforma laboral y pensional, e impidieron el reconocimiento de derechos laborales básicos como el pago de dominicales, horas extras y recargos nocturnos. También negaron un salario digno a los jóvenes del SENA.

En los recorridos por el país durante esta campaña, hemos sido testigos de la gratitud de los abuelos de Colombia, que hoy sienten mayor dignidad con los 230 mil pesos que reciben mensualmente. Es un reconocimiento mínimo después de toda una vida de trabajo, y vamos por más.

Los mismos partidos tradicionales pretenden regresar, pero aún falta mucho. Se necesita la bancada progresista, democrática y popular más grande que haya pisado el Congreso. Esa bancada garantizará que las transformaciones continúen y abrirá el camino hacia una victoria contundente en la elección presidencial del 31 de mayo.

En las votaciones al Congreso, es importante marcar únicamente el logo del Pacto Histórico en los dos tarjetones, tanto de Senado como de Cámara, e inscribirse como testigos electorales. La democracia se defiende voto a voto, y en las urnas el país decide si consolida el cambio o permite que regresen quienes gobernaron para unos pocos.
Foto: Archivo
Con información del Semanario Voz

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