En una entrevista concedida al Diario La R durante su estancia en Uruguay, el expresidente ecuatoriano, Rafael Correa, lanzó duras críticas contra la administración de Daniel Noboa y la actual estructura institucional de su país.
Correa afirmó que el narcotráfico ha “logrado penetrar” todas las capas del poder, desde el sistema político y financiero hasta la justicia y las fuerzas de seguridad, configurando lo que definió como un «Narcoestado».
Según el exmandatario, el debilitamiento del Estado ecuatoriano no ha sido accidental, sino una acción deliberada que incluyó el desmantelamiento de instituciones clave de seguridad.
«Las cárceles, por ejemplo, fueron entregadas a organizaciones criminales», sentenció, señalando que la pérdida de control territorial es un síntoma inequívoco del avance del crimen organizado sobre la soberanía nacional.
Vinculación del entorno de Daniel Noboa
Al ser consultado sobre la posible implicación de Noboa en estas estructuras, Correa fue enfático: «Tengo la convicción de que sí. Hay demasiadas coincidencias. La droga se exporta en contenedores vinculados a su entorno empresarial«.
El caso del «Influjo Psíquico»
El líder de la Revolución Ciudadana aseguró que estas denuncias, aunque graves, están debidamente sustentadas en hechos que ha hecho públicos anteriormente.
Correa también se refirió al proceso judicial que pesa en su contra, declarándose un perseguido político víctima de un sistema manipulado.
Calificó su condena como un «montaje» lleno de irregularidades y basado en conceptos jurídicos “inexistentes” en el derecho penal moderno.
El exgobernante visitó Uruguay con el objetivo de grabar entrevistas para su programa Conversando con Correa.
Durante su estadía, mantuvo una intensa agenda política con figuras de la izquierda uruguaya, consolidando lazos de integración regional como la vicepresidenta de la República y figura del Frente Amplio, Carolina Cosse; la exvicepresidenta Lucía Topolansky y el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira.
Con información de TeleSur