Un bombardero B-2 llega a la base Whiteman de la Fuerza Aérea tras regresar de un ataque masivo contra sitios nucleares iraníes, el 22 de junio de 2025. AP

El nuevo programa “proporcionará al presidente opciones nucleares adicionales para destruir objetivos resistentes y profundamente enterrados”, según la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA).

El Departamento de Energía de EE.UU. solicita millones de dólares en su presupuesto para 2027 para desarrollar un nuevo sistema nuclear antibúnker de lanzamiento aéreo, denominado ‘Sistema de Disuasión Nuclear Lanzado desde el Aire‘ (NDS-A, por sus siglas en inglés), informa The War Zone.

Actualmente, el arsenal estadounidense solo cuenta con una bomba de penetración profunda: la B61-11, de la que existen menos de 100 unidades. El nuevo programa, que se encuentra en fase inicial, “proporcionará al presidente opciones nucleares adicionales para destruir objetivos resistentes y profundamente enterrados, garantizando que los adversarios no puedan situar sus activos más valiosos fuera del alcance de las fuerzas nucleares estadounidenses”, según la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA).

En el pasado, otras variantes como la B61-12 no lograron reemplazar la B61-11. A principios de la década de 2000, la NNSA y la Fuerza Aérea de EE.UU. trabajaron en un programa llamado RNEP, una bomba nuclear diseñada específicamente para atravesar y destruir búnkeres subterráneos. Sin embargo, el Congreso estadounidense canceló el RNEP en 2005. Ahora, el NDS-A supone un nuevo intento. La necesidad actual responde a la proliferación de instalaciones enterradas y fuertemente protegidas, así como a la creciente complejidad de las defensas aéreas de los adversarios.

Presupuesto y características aún difusas

El presupuesto solicitado para el NDS-A en el próximo ciclo fiscal asciende a 99,8 millones de dólares. Aunque aún no hay detalles sobre su diseño —se desconoce si será una bomba no propulsada o un misil—, se sabe que podrá ser lanzada desde aeronaves como el bombardeo furtivo B-2 y, previsiblemente, desde el futuro B-21 Raider.

El Pentágono ya había destinado fondos al NDS-A en presupuestos anteriores: 39 millones en 2025 y 57 millones en 2026. El proyecto avanza con simulaciones, el ensamblaje de prototipos y futuras pruebas de vuelo en aeronaves F-15E y B-2.
Con información ActualudadRT

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